Las medidas de la FIA para evitar que se repita el escándalo del motor Ferrari
Ferrari provocó un escándalo en este pasado invierno, antes de que diera comienzo la pretemporada 2020 de la Fórmula 1. Muchos eran los rumores a finales de la pasada temporada que aseguraban que la mejor que se había producido en la unidad de potencia de Ferrari a partir del Gran Premio de Bélgica era realmente sospechosa, ya que el salto de rendimiento fue enorme en medio de una temporada, algo que no es habitual. Muchos equipos terminaron el año con la mosca detrás de la oreja y semanas después, se confirmó que podría haber irregularidades en el motor Ferrari de 2019.
La Federación Internacional de Automovilismo realizó un estudio del que no publicó sus resultados. Confirmaba que podría haber irregularidades en el motor de Ferrari de 2019 que no podían confirmar con sus actuales controles. Esto hizo que hubiera un acuerdo entre Ferrari y la FIA para que no se publicaran los resultados exactos del estudio hacia la unidad de potencia, algo que armó gran revuelo en el paddock y provocó un escándalo mayúsculo en la Fórmula 1. Para evitar que esa situación se repita, la Federación Internacional de Automovilismo ha confirmado unas medidas de control en las unidades de potencia en la Fórmula 1.
Con varias directivas técnicas, la Federación Internacional de Automovilismo ha confirmado esos cambios. Con la directiva 0018/20 se confirma una actualización del sensor IVT, que mide la distribución de energía eléctrica recuperada por los sistemas ERS. Y con la 0019/20 recuerda la obligación de cumplir el límite de consumo de aceite, el cual está establecido a 0,3 litros por cada 100 kilómetros.



