Las buenas palabras de Sainz a los comisarios a pesar del incidente de Austria
Carlos Sainz sufrió uno de los abandonos más complicados de su carrera deportiva al ver como la unidad de potencia de su monoplaza explotaba en dos ocasiones y se veía segundos después envuelta en llamas. El madrileño tenía que abandonar y veía como sus opciones para luchar por el campeonato se esfumaban prácticamente, sin embargo, incluso en pista fue un abandono complicado ya que no pudo salir tan rápidamente del monoplaza como hubiera querido ya que el coche no se paraba al estar en cuestabajo.
Un momento en el que los comisarios no actuaron rápidamente y que hizo que Carlos Sainz tuviera que jugarse su integridad para intentar parar el coche y no volviera a la pista envuelto en llamas. Finalmente, pese a la lentitud de los comisarios el coche fue parado y el madrileño habla sobre ello, aunque admite que en aquel momento se enfadó mucho. Ahora, en frío, le dedica grandes palabras a todos los comisarios de los circuitos.
«Yo me cabreé, pero pasé un poco de calor. Fue una situación muy rara. No sabía lo que pasaba. Había algo que no iba del todo bien. Intenté bajarme y el coche iba hacia atrás. Me quedé y, cuando ya me empecé a quemar un poquito… el mono olía un poco a barbacoa después de la carrera. Fue todo un poco raro con el comisario yendo y viniendo. Ahí dentro no entendía nada. Y luego me han explicado por qué pasó todo. Tiene un sentido. El coche se iba para atrás y eso fue lo que complicó un poco las cosas. Pero mira, a los comisarios les debemos la vida. Son voluntarios y lo hacen por el amor al arte. El 99,9 por ciento hacen un trabajo excelente y el resto seguro que aprenden de los fallos», comenta Carlos Sainz, según recoge el Diario MARCA.



