La Scuderia Ferrari aterriza en Austria
La Fórmula 1 aterriza de nuevo en Austria, concretamente en el Red Bull Ring. El trazado austriaco es uno de los más cortos del calendario, recordemos que la pole del año pasado la marcó Hamilton con un 1:08.455. Este año los monoplazas son más rápidos y no son pocos los que aseguran que si en este fin de semana las condiciones son favorables, en tiempo en clasificación será de 1:05 o incluso menor.
Para encontrar la última victoria de la Scuderia Ferrari en un Gran Premio de Austria, nos tenemos que remontar al año 2003. En ese año, el alemán Michael Schumacher se llevó la victoria, seguido muy de cerca por el McLaren de Räikkönen. Rubens Barrichello y su Ferrari completaron el podio.
El equipo de Maranello llega al Red Bull Ring con la intención de aprovechar la eficiencia aerodinámica y la potencia de su motor. El ingeniero de Ferrari, Jock Clear, anuncia que habrá mejoras de cara a este Gran Premio.
Sebastian Vettel deja claro que con una vuelta tan corta está prohibido cometer errores, sobre todo en clasificación, donde los pilotos se lo jugarán todo. El tetracampeón del mundo también ha destacado la ubicación del trazado, ya que está situado en una zona montañosa.
«Da la impresión de que el circuito esté ubicado justo entre las montañas. Pienso que es una pista genial. Tiene muchos cambios de elevación, muchos altibajos, y eso siempre es bonito. Tienes las montañas a tu alrededor. Si tienes suerte, puedes ver nieve en la cumbre de alguno de los picos. La meteorología puede ser muy buena o bastante mala, pero normalmente es un lugar que disfrutas. La pista es muy corta y no tiene muchas curvas, así que es importante acertar en cada giro. La vuelta es muy breve, así que hacemos muchas vueltas y es importante encontrar rápidamente el ritmo adecuado y seguirlo, especialmente en carrera«, señala el alemán.


