«La opinión de los pilotos cada vez menos importante»
Que la Fórmula Uno ya no es lo que era, es algo que cada día está más claro, hace años ya que se dejó de respetar y tener en cuenta a los aficionados, en estos últimos años también se está perdiendo la esencia de las carreras europeas por culpa de intereses económicos que están provocando la desaparición de circuitos míticos que han hecho grande la leyenda de este deporte y ahora la verdadera alma de la Fórmula Uno, los pilotos, cada día tienen menos poder en este deporte, que ha pasado a ser controlado por fabricantes y gente de negocios para los cuales la F1 es tan sólo una marca y nada más.
El piloto español Fernando Alonso ha sido especialmente crítico recientemente con la situación actual de este deporte.
«Es duro. Como piloto, estás en posición de pedir muchas cosas pero hay muchos intereses, negocios y fabricantes en el deporte que tienen más poder que la opinión de un piloto«
Y no solamente con el poco peso que tienen ya las opiniones de los pilotos si no también con la situación del rendimiento de los monoplazas, en teoría de la categoría reina.
«Los coches son distintos; más lentos, más pesados… en China, el ritmo de carrera era de 1 minuto y 43 segundos mientras que en 2004 era de 1 minuto y 33 segundos así que son diez segundos de diferencia. Cuando pilotas diez segundos más lento, no tienes las mismas sensaciones«
A veces es muy complicado entender a los que dirigen este deporte como complican las cosas buscando beneficios económicos por encima de todo y aplicando soluciones que no solucionan nada, quizás no conozcan lo que realmente hizo grande a la Fórmula Uno, su verdadera esencia, las carreras, la competición y es que la solución a veces es más sencilla de lo que parece.
«El ADN del deporte sigue siendo el mismo; competir contra los demás, batirles y ser más listo que los otros. Cuando hago karting con los amigos, me divierto mucho y vamos a 50km/h así que no importa demasiado lo rápido que vayas, sólo disfrutar de la competición»
Si los aficionados no pueden permitirse ir a los circuitos por el elevado precio de las entradas, los que lo siguen por la tele, por aburrimiento cada vez son menos, los circuitos míticos europeos no pueden pagar el elevado canon para albergar un Gran Premio y los pilotos no se divierten en las carreras y sus opiniones cada vez cuentan menos, cualquiera diría que algo no se está haciendo bien y que no estamos hablando de Fórmula Uno, al menos no de la Fórmula Uno que un día nos enganchó y nos enamoró.
Aquellos que entiendan la F1 como un negocio o una marca, que le hagan el mayor favor que le pueden hacer en estos momentos a este deporte, que se marchen y dejen paso a gente que ame a la Fórmula Uno como lo hacemos los demás.

