La historia del Circuit de Barcelona-Catalunya
El mundo del motor siempre ha tenido una gran influencia en relación al territorio español. Nuestros circuitos han visto nacer leyendas internacionales que se han convertido en referentes absolutos. La tradición automovilística se remonta muchos años atrás, y la pasión por la gasolina goza de una salud envidiable en nuestra piel de toro. Sin embargo, existe una zona determinada que ha nutrido el asfalto de pilotos especialmente potentes, sobre todo en el siempre competitivo mundo de las motos. Hablamos de Cataluña. El automovilismo siempre ha estado presente de forma ininterrumpida desde comienzos del siglo XX hasta nuestros días. De hecho, el primer club deportivo relacionado con la disciplina automovilística nació en 1906, con el Real Automóvil Club de Cataluña.
La competición al volante fue en sus orígenes una disciplina orientada principalmente a las clases más acomodadas, pero el mundo popular la abrazó de manera especialmente intensa. La primera carrera relacionada con el mundo del motor en Cataluña se celebró en la ciudad condal en 1899, una competición organizada por un periódico llamado Los Deportes. Fue una travesía que llenó el Paseo de San Juan con la sorpresa de los allí presentes. La primera competición organizada en un circuito tuvo lugar casi 10 años más tarde: La primera Copa de Cataluña organizada por Enric Ràfols y Franscesc Casadellà, y se celebró en el circuito del Baix Penedès. La montaña de Montjuïc también fue una cita ineludible para los aficionados de la velocidad, ya que con motivo de la exposición universal de 1929 se celebraron varias subidas al monte.
Como vemos, la relación entre Cataluña y el automovilismo es especialmente intensa, y con el paso del tiempo se requirió la construcción de un circuito profesional y estandarizado a los patrones mundiales para albergar competiciones de máximo nivel: nacía así el Circuit de Barcelona-Catalunya, que fue modificado el pasado año.

La importancia del recinto automovilístico contó con el apoyo de todas las fuerzas políticas. El 3 de octubre del año 1986 se aprobó el inicio de los trámites parlamentarios para estudiar su construcción.
La primera piedra del emplazamiento se colocó el 24 de febrero de 1989, y el espacio elegido fue la ciudad de Montmeló. Un nombre que quedó asociado al mundo del motor desde ese mismo instante. Montmeló es sinónimo de velocidad y adrenalina, una de las mecas de la gasolina en nuestro territorio. La construcción del circuito se prolongó hasta el año 1991, concretamente hasta el mes de septiembre. Los vehículos encargados de inaugurarlo formaban parte de las compañías Seat, Audi y Volkswagen. Sólo cinco días después de su flamante inauguración se celebró la primera competición homologable y oficial sobre su trazado. Fue el Campeonato de España de Turismos. Tuvo lugar el 10 de septiembre de 1991 y el vencedor fue Luis Pérez Sala, ex piloto de Fórmula 1.
En relación a nuestra disciplina deportiva, cabe destacar que el primer Gran Premio que tuvo lugar en Montmeló se celebró el 29 de septiembre de 1991, ganando en aquella carrera Nigel Mansell, de Williams Renault, equipo que no se considera como claro favorito para alzarse con el título esta temporada. Era el 35º que se celebraba en el territorio español bajo el nombre de Gran Premio de España de Fórmula 1. Cataluña tomó el relevo cedido por el circuito de Jerez y cumplió las expectativas. Hacía nada más y nada menos que 15 años que no se celebraba una carrera de Fórmula 1 en la región, la expectación fue máxima.
Las gradas del circuito de Montmeló han visto como corrían sobre sus bólidos algunos de los mejores pilotos de la historia, como es el caso de Michael Schumacher, Fernando Alonso, Lewis Hamilton, el favorito para llevarse el título este año según páginas especializadas en apuestas deportivas como Betway, o Sebastian Vettel. Las más de 130.000 personas que aportan colores sobre las gradas, siguen disfrutando como si el circuito se estrenase en cada carrera. Una relación intensa entre Cataluña y el motor, que esperamos que se mantenga por muchos años más. La actualidad nos hace ser optimistas.

