La gestión del motor, una de las fortalezas de Lewis Hamilton
Andy Cowell, el máximo responsable del departamento de motores del equipo Mercedes, ha querido destacar el que, para él, es uno de los puntos más fuertes con los que cuenta el piloto británico de su formación, Lewis Hamilton. Según explica Cowell, en términos de unidad de potencia, no solo importa lo potente que es el motor, sino que la buena gestión por parte del piloto se vuelve en un elemento fundamental para aprovechar todas las capacidades del propulsor.
Por ello, el británico ha querido dejar claro que una de las mejores características del tetracampeón del mundo es, sin duda, la buena gestión del motor que es capaz de realizar. Para Cowell, no todos los pilotos tienen la capacidad de poder entender bien este apartado del coche, e indica que si el piloto consigue entender bien estos conceptos, le pueden servir de gran ayuda para mejorar, puesto que conocen donde el coche tiene sus posibles puntos débiles. Según el miembro del equipo de la estrella de tres puntas, Lewis Hamilton se ve claramente reflejado entre el tipo de pilotos que si saben y entienden como funciona su motor.
«Es un talento que algunos pilotos tienen y que otros no», afirma Cowell. «Algunas personas, cuando conducen un coche de carreras o de serie, entienden la mecánica del automóvil y desean progresar gracias a este conocimiento, ya que conocen los puntos débiles, mientras que otros no pueden tener esas sensaciones. Lewis siempre ha sentido curiosidad por todo sobre el motor, sobre los componentes del motor, sus puntos débiles, etc., y siempre está preguntando que puede hacer para ayudar. Quiere aprender de estas preguntas y ayudarnos, lo cual es muy útil para los ingenieros», añade el británico.
Según explica el principal responsable de motores del equipo germano, gracias a estos conocimientos e implicación de Hamilton por saber cosas sobre el motor, el año pasado la reducción a cuatro unidades de potencia por temporada fue más sencilla, ya que el propio piloto sabía cuando debía utilizar al máximo su motor y cuando debía, por otro lado, gestionar su rendimiento para poder completar la temporada con el menor número de contratiempos posibles en este aspecto.
«La normativa del año pasado permitió 4 unidades de potencia para 20 carreras, por lo que tenías que hacer cinco carreras por unidad de potencia. Este es un cálculo fácil, aunque se desea un margen de seguridad, por lo que internamente, se establece un objetivo más difícil, para obtener un margen de seguridad suficiente, y se intenta diseñar todo el motor con ese objetivo», explica. «Así que tener a alguien como Lewis, que es curioso, interesado y recuerda muchas cosas, es muy útil, porque sabe tiempo de vuelta está tratando de mejorar. Si él entiende la unidad de potencia, entiende los neumáticos, las temperaturas de los frenos, entiende la gestión de la energía eléctrica, y luego, simplemente, puede adaptarse a su conocimiento y firmar un tiempo que aproveche estas informaciones», comenta el propio Andy Cowell.
Además, para Cowell, otro de los puntos fuertes que tiene el piloto británico del equipo de Brackley se basa en entender todo el coche globalmente, algo que los propios ingenieros no pueden hacer, puesto que cada uno está especializado en una parte del monoplaza. Con este don por parte del piloto, el trabajo de los ingenieros se hace mucho más llevadero, pues hay mucha información que el propio pilotos les puede dar.
«Estamos sentados, tenemos menos información, porque hay un ingeniero que se ocupa de los neumáticos, otro que maneja los frenos, otro que se ocupa del motor y todos están aislados. No pensamos en el rendimiento general del coche. Lewis lo hace», afirma el británico. «En la sesión de clasificación, vas a fondo, es fácil. En la carrera, ¿cómo puede el conductor asegurarse de que es necesario ir a fondo? Si no vale la pena, ¿qué tan bueno puede ser economizar para que sea útil para las próximas carreras? Solo Lewis puede saberlo en ese momento», sentencia el responsable de motores de Mercedes para finalizar.


