La Fórmula E, una categoría nacida para reinventarse
Desde el nacimiento de la Fórmula E en 2014, la competición ha ido ganando renombre y calidad de pilotos en estos dos años. Con un concepto lo suficientemente llamativo e innovador para acaparar titulares en la prensa de medio mundo, así como para captar el interés de fabricantes y grandes pilotos, la categoría ha conseguido hacerse un hueco en el automovilismo mundial.
La novedad de la utilización de los motores eléctricos que impulsan los monoplazas convierte a la Fórmula E en la única categoría del mundo completamente eléctrica, un hecho que es esencial para su imagen debido a la posibilidad futura de aplicar el desarrollo de la competición a los coches de calle. Un claro ejemplo de I+D aplicado a la producción.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. La Fórmula E es una competición considerada completamente ‘verde’, pero que cada fin de semana de Gran Premio tiene que transportar 4 coches por equipo en camiones movidos por un motor de combustión. Además, está la cuestión de que los generadores encargados de cargar las baterías funcionan con gasóleo, generando una contaminación de la que el público no es tan consciente.
A pesar de ello, está claro que la categoría ha conseguido generar un gran atractivo para el público, como se puede comprobar con la gran cantidad de aficionados que acuden a los Grandes Premios. La acción en carrera es una de las mayores causas, y a pesar de la escasa potencia de los monoplazas (los tiempos rondan los de un Fórmula 3), son muchos los grandes pilotos subidos en ellos.
El objetivo de los organizadores es que la categoría siga creciendo, tanto en potencia como en presencia de grandes marcas y pilotos. Entre los planes de futuro está el aumento de la potencia de los monoplazas en un 25%. pasando de 200kW a 250Kw en la quinta temporada. Ya en 2016 tendremos cambios, como el aumento de la cantidad de energía regenerable o la reducción de peso de los monoplazas, que pasarán de pesar 888kg a 880kg.
La Fórmula E nació como un concepto novedoso, y en ello está la clave de su supervivencia. Será la capacidad de innovación y de reinventarse lo que mantendrá el interés de grandes marcas y pilotos, lo que quizá podría derivar en dejar atrás el chasis único y otorgar una mayor libertad a los fabricantes para diseñar los monoplazas. Solo el futuro sabe lo que nos deparará la categoría.