La fiabilidad vuelve a ser un tema tabú en el equipo Alpine F1
Los problemas de fiabilidad vuelven a ser un tema realmente importante dentro del equipo Alpine F1. Después de un año realmente complicado con las unidades de potencia, con un 2022 repleto de sanciones y problemas de motor que le restaron muchos puntos en el campeonato de constructores; los franceses esperaban dar por solventados su problemas de fiabilidad en la temporada 2023, algo que no ha pasado finalmente.
Pierre Gasly tuvo problemas de fiabilidad en el pasado Gran Premio de Canadá durante la primera sesión de entrenamientos libres, que unido a un problema electrónico con el volante le hicieron perderse esa sesión de entrenamientos libres. Unos problemas que llegaron tras someter al monoplaza de Pierre Gasly a un cambio de motor para el Gran Premio de Canadá, siendo el motor de combustión instalado el último motor que tiene disponible sin sanción para esta temporada. Quedan muchas carreras por delante todavía y se intuye que Alpine F1 penalizará por uso excesivo de componentes esta temporada, sin embargo, en el equipo confían en que no, ya que confían en no instalar motores de combustión nuevos en los catorce Grandes Premios restantes.
«Me dijeron que no instalaríamos más motores de combustión nuevos. Sé que está muy temprano en la temporada, pero ahí es donde está. Tiene suficiente para durar hasta el final del año. Hay gente mucho más inteligente que yo lidiando con esto, con la asignación de kilometraje y la degradación de energía, y todas esas cosas. Pero por ahora, los planes son pasar el resto del año sin penalización», comenta Alan Permane, director de rendimiento de Alpine F1.



