La FIA y los pilotos piden un cockpit cerrado
Tras el aparatoso accidente durante el Gran Premio de Austria en el circuito Red Bull Ring, en el que se vieron involucrados Fernando Alonso y Kimi Räikkönen, se ha vuelto a reabrir un antiguo debate sobre la seguridad de la cabeza del piloto en un F1 y la necesidad de cerrar la cabina.
Y es que viendo las diferentes tomas de las imágenes de la colisión se puede apreciar lo cerca que pasó uno de los ‘splitter’ del fondo plano del McLaren del cuello del finlandés, afortunadamente ambos salieron ilesos, pero no es la primera vez que la cabeza del piloto está en serio peligro. Recordemos el accidente de Alonso con Grosjean en Spa en 2012. La preocupación de la FIA y de los pilotos en este aspecto es evidente y tanto el organismo como los propios pilotos a través del presidente de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios (GPDA), Alex Wurz, han mostrado la urgente necesidad de mejorar la seguridad del cockpit.
«En el pasado siempre hemos empujado a la FIA para mejorar la seguridad de la cabina, y hemos visto en la última década que los reposacabezas tienen un poco más altura y están en una posición fija que resguarda un poco más la cabeza del piloto”
«Ya se han propuesto diferentes medidas en el pasado para mejorar aún más la seguridad del piloto en la cabina, una de ellas es cerrarla, algo que ya fue investigado ampliamente. A mí personalmente me gusta, pero tenemos que comprobar que implicaciones causaría una cabina cerrada, como la extracción de un incendio. Es un tema que se está investigando y estamos muy contentos con la investigación de la FIA, están haciendo un trabajo superior, pero sabemos que es la zona más peligrosa para los pilotos y también es una zona delicada, cualquier cambio podría tener efectos negativos y tenemos que tener mucho cuidado con eso«
Por lo tanto, los pilotos han dejado claro que hay que mejorar la seguridad de la cabina del piloto y si las investigaciones de la FIA son productivas y consiguen que una cabina cerrada sea más segura tendrán el apoyo total de los pilotos. Quizás el punto más débil de una cabina cerrada sea la evacuación en caso de incendio, pero como comentaba Wurz, «es un tema muy delicado y habrá que estar muy seguros de que no se ponga en un peligro mayor al piloto con esta medida«.

