La Fórmula 1 ha decidido cambiar el sistema de banderas amarillas a partir de este gran premio de Malasia. Después de las polémicas con Nico Rosberg en Hungría y Sergio Pérez en la clasificación del gran premio de Singapur, parece que se quiere evitar este tipo de problemas y atajar el problema de raíz. La normativa ahora es clara y no deja lugar a dudas y si hay una doble bandera amarilla se tendrá que frenar y no solo levantar ligeramente el pie. Se busca que la vuelta quede abortada siempre y cuando un coche en vuelta lanzada se encuentre en el sector donde sucede el problema, si está en otro sector podrá seguir con la vuelta. Estas son las declaraciones de la FIA:
«Debe quedar claro que un piloto ha reducido su velocidad y, en orden de que eso quede claro, un piloto debe frenar antes de tiempo o hacer con una visible velocidad reducida ese sector determinado. Los pilotos no pueden adelantar a ningún coche bajo bandera amarilla a menos que esté claro que el coche al que adelantan va a velocidad muy lenta con un problema, por ejemplo daños por accidente o un neumático pinchado»
«A efectos prácticos esto significa que el piloto debe abandonar esa vuelta (esto no significa necesariamente que tenga que entrar en boxes, ya que la pista podría estar libre de banderas amarillas la siguiente vuelta)»
Veremos si se cumple o no la normativa, lo que estaba claro es que este sistema no estaba bien implementado y que muchos pilotos intentaban jugar en el filo del reglamento. Durante la carrera se solventó mediante el Safety Car virtual, pero quedaba la clasificación, donde el Safety Car no hace aparición y donde estaba el problema a resolver. Solo nos queda esperar para ver como funciona este nuevo reglamento y si la FIA por fin resuelve un problema que dura muchos años en la categoría.