La cuenta atrás para volver a ver a una mujer disputar un Gran Premio de F1, está llegando a su fin
Lella Lombardi, sin duda, la mujer piloto más destacada de la historia de la Fórmula 1. Debutó en el Gran Premio de Gran Bretaña de 1974, logró clasificarse para participar en doce carreras esa temporada y además sigue manteniendo el honor de ser la única mujer en la historia capaz de puntuar en un Gran Premio, en aquel fatídico Gran Premio de España en Montjuic, donde consiguió sumar medio punto, con una magnífica 6ª posición. Junto a ella, la italiana, María Teresa de Filippis compatriota de Lombardi, que logró disputar tres carreras en la temporada de 1958, son las únicas mujeres en la historia que han conseguido disputar carreras en el difícil mundo de la Fórmula 1, pero no las únicas que han aportado su granito de arena para que algún día la mujer vuelva a estar de nuevo presente en las carreras, con mención especial para nuestra querida, María de Villota.
Pero la pregunta es: ¿Volveremos a ver a una mujer disputar un Gran Premio de F1?. Aunque el patrón de la F1, Bernie Ecclestone ha dejado claro en más de una ocasión su intención de volver a ver a una piloto disputar carreras e incluso ha declarado en varias ocasiones que podría llegar a crearse un campeonato femenino algún día, lo que está claro es que hace más de cuarenta años que una mujer no diputa un Gran Premio y muchas de ellas se tienen que conformar con puestos de piloto de desarrollo o de pruebas, entre ellas la piloto de Williams, Susie Wolff que junto a la española Carmen Jordá, en el equipo Lotus, se encuentran esta temporada luchando para romper definitivamente esa barrera que impide a las mujeres dar el salto a las carreras. La británica concedió recientemente una entrevista para Autosport en la que manifestó su ilusión por llegar a ser la primera piloto en disputar de nuevo una carrera en Fórmula 1 o al menos ser una de las muchas culpables para que eso ocurra.
«En el pasado, hemos visto pioneras como Divina Galica y Lella Lombardi, que fueron de las primeras mujeres en la Fórmula 1. En mi papel como piloto de pruebas con Williams, estoy a punto de romper esa barrera, pero eso sucederá cuando ya no sea raro ver a mujeres compitiendo y ganando en el automovilismo«
«En última instancia, todo se reduce a tener una oportunidad. No hay duda de que, como mujer, tienes que trabajar más duro para ganarse el respeto de los demás, pero una vez que lo haces, ya sólo se tratará de rendimiento y en los deportes de motor, el rendimiento es poder, el cronómetro no distingue de sexo, raza o cualquier otro factor; sólo dice si eres rápida o lenta«
Uno de los grandes condicionantes o «excusa» que se utilizan normalmente para argumentar que una mujer no puede estar a la altura de un hombre para competir en Fórmula 1, es la menor condición física con respecto a los hombres.
«Existe el aspecto físico, ya que en promedio las mujeres tienen un 30 por ciento menos de músculo que los hombres. Pero hice una distancia de carrera en la prueba de pretemporada en Barcelona y demostré que se podía hacer. Estoy cien por cien convencida de que no existe ningún impedimento físico para que una mujer dispute una carrera de F1«
Otro de los debates respecto a las pilotos, es el utilizar o ser utilizadas como imagen para conseguir atraer a patrocinadores, incluso a veces por encima de los propios méritos en la pista.
«No tengo que disculparme por utilizar mi sexo para conseguir mis objetivos. ¿Por qué una mujer debería negar su feminidad sólo para cumplir con las expectativas del mundo de las carreras? Soy una mujer, conduzco coches de carreras y si hay una ventaja en términos de encontrar patrocinios o apoyos, entonces voy a sacar el máximo provecho de ello«
La piloto británica se ha convertido en un referente para las futuras y jóvenes pilotos, pero Wolff lo que más desea es ser la mujer rompa con la racha de más de 40 años sin una mujer disputando carreras en la categoría reina.
«Cuando empecé en las carreras, yo no estaba cómoda con la idea de ser un modelo a seguir, porque todavía tenía mucho que demostrar como piloto. Ahora, hay chicas que quieren ser pilotos de F1 y que de mayores quieren ser «como Susie Wolff», es increíble. Ahora siento que tengo la responsabilidad de transmitir todo lo que he aprendido, para ayudar a las mujeres jóvenes a evitar algunos de mis errores y para ayudarlas para seguir persiguiendo su sueño. La participación femenina en la F1 está cambiando y la mentalidad también, pero aún hay mucho trabajo por hacer«

