«La atmósfera en Toro Rosso era bastante tóxica con Carlos Sainz y Max Verstappen»
Carlos Sainz y Max Verstappen fueron compañeros de equipo durante la temporada 2015 y la primera mitad de la temporada 2016, hasta que en el Gran Premio de España de ese mismo año el joven piloto holandés fue ascendido a Red Bull sustituyendo a Daniil Kvyat. Una etapa en la que en Toro Rosso se vivieron grandes tensiones a nivel interno, ya que ambos pilotos eran conocedores de que tenían que quedar uno por delante del otro al estar jugándose un asiento en el equipo Red Bull de cara al futuro.
Una tensión y una batalla continua que hizo que la atmósfera dentro de Toro Rosso fuera bastante tóxica, como asegura el máximo responsable del Red Bull Junior Team, Helmut Marko. Finalmente, Carlos Sainz, ante la falta de oportunidades dentro de la estructura de Red Bull, decidió en 2017 marcharse a mitad de temporada a Renault, para posteriormente fichar por McLaren y llegar a donde está ahora, la Scuderia Ferrari.
«Carlos Sainz tuvo la mala suerte de tener a Max en el garaje de al lado. El ambiente entre estos dos en Toro Rosso era bastante tóxico y no vi ninguna manera de mantener a ambos con nosotros. Así que, obviamente Carlos se fue a Renault, McLaren y luego a Ferrari«, comenta Helmut Marko.



