Jules Bianchi, un héroe que no tuvo tiempo para convertirse en leyenda
El próximo día 25 de mayo se cumplirá un año de una de esas gestas que cada día son más difíciles de ver en la Fórmula Uno actual, ese día, fue el día en el que un circuito mítico, un circuito de pilotos como es Mónaco, consagró a Jules Bianchi como uno de los grandes pilotos de la Fórmula Uno, un honor reservado sólo para unos pocos.
El fin de semana de la carrera no comenzó demasiado bien, tuvieron muchos problemas en los libres y el sábado en clasificación sólo pudieron ser 19º, pero debido a un problema con la caja de cambios que tendrían que sustituir posteriormente, siendo penalizados por ello, hasta el último lugar de parrilla de salida.
La carrera tuvo todos los ingredientes necesarios para que acabase pasando algo grande, hubo diferentes sanciones, abandonos de pilotos y coche de seguridad. Pero ahí estaba Jules, con una estrategia a una parada, utilizando primero los neumáticos blandos hasta la vuelta 25 y después ya hasta el final con los superblandos.
A falta de seis vueltas para el final el francés pasó de la 10ª posición a la 8ª, aún pesando sobre él una sanción de 5 segundos, que se sumarían a su tiempo final, mantuvo una batalla en las últimas vueltas impresionante, estaba en juego conseguir sus primeros puntos. Al final cruzó la meta en 8ª posición, que tras sumarle los segundos de sanción, perdió un puesto, acabando finalmente noveno, lo había conseguido.
Jules hizo una carrera fantástica, consiguió sumar los primeros dos puntos de su carrera, hizo historia, fueron los primeros puntos del campeonato de constructores para el equipo Marussia.
“Cada deporte tiene héroes, y en nuestro deporte los pilotos son los héroes, Jules hizo una carrera fantástica ese día”, Graeme Lowdon.
«Creo que es la culminación de Jules, era su sueño anotar puntos en F1 y lo consiguió con Marussia. Estuve allí, tuve la suerte de ser el primero al que abrazó al final de su carrera, son momentos extraordinarios. En mi cabeza, conservo la imagen de él saliendo del coche, cuando vino a abrazarme y me dijo que era feliz. Estaba realmente muy contento», Philippe Bianchi.
Esa novena posición y esos dos primeros puntos, significaron mucho más, supusieron la consagración de un gran piloto, con un futuro muy prometedor, pero desgraciadamente un accidente que nunca debería haber ocurrido, cambió su destino para siempre.
Ahora con la llegada este fin de semana del Gran Premio de Mónaco, traerá consigo un sin fin de recuerdos, emociones y sentimientos, para todos, especialmente para los que compartieron esos grandes momentos.
“Jules nos dio nuestros primeros puntos en el campeonato de constructores, fue increíble, un día inolvidable y es muy importante para todos en el equipo agradecer lo que Jules logró para nosotros«, declaró un emocionado jefe de equipo Manor, John Booth
«Sin lugar a dudas, será una ocasión emocionante para el equipo. Gran parte del personal ha estado pensando en ello y, obviamente, yo también, por lo que será difícil. Volver allí nos recordará los buenos momentos que pasamos con Jules. Habrán momentos personales difíciles para todos«, manifestó el Director deportivo del equipo Manor, Graeme Lowdon.
«Cuando te subes a un coche que no es competitivo y haces eso, es casi un milagro. Volver aquí y no tenerle entre nosotros es muy triste”, Fernando Alonso.
«Debemos seguir apoyándole y no olvidarle, ya que sigo convencido de que, pese a que llevará tiempo, volveremos a verle algún día aunque no sea compitiendo. Seguirá siendo mi mejor amigo y espero verle pronto de nuevo», Norman Sato, piloto de GP2 y uno de los mejores amigos de Jules.
Actualmente Jules Bianchi, se encuentra ingresado a tan sólo 22 Kilómetros de las calles del circuito monegasco, en Niza y su situación sigue igual. Recientemente su padre habló sobe el estado de su hijo.
«Lo primero es que Jules está vivo y creo que eso es lo más importante para nosotros. Hoy estamos en una situación de estancamiento, porque las evoluciones neurológicas de Jules no son como quisiéramos. Cada noche, dormimos con el teléfono al lado y cuando nos levantamos por la mañana, pensamos en la vida de Jules, pero también en la muerte, porque tenemos que ponernos en situación de que le pueden ocurrir muchas cosas, es horrible”.
“Creo que todos nosotros dejamos de vivir ese 5 de octubre, porque es algo para lo que no te preparas, diría que la vida se paró entonces de algún modo. Tiene que haber una solución para Jules, porque creo que estar en una cama de hospital no es lo que quiere. No es su vida, no es lo que queremos para él tampoco. Ahora tenemos que seguir esperando y ver lo que pasa»
“Estamos muy agradecidos por todos los mensajes porque Jules no era Michael Schumacher, pero ver todo este apoyo es genial. Al menos para Jules es importante y se lo decimos cuando le vamos a visitar, le decimos que tiene mucho apoyo, que todo el mundo le quiere y que está siendo reconocido como un gran piloto y un gran hombre«.
Sin lugar a dudas Jules Bianchi ya tiene uno de esos lugares reservados sólo para unos pocos dentro de la historia de la Fórmula Uno, siempre será recordado como un gran piloto, como un gran héroe que no tuvo tiempo de convertirse en leyenda.
Aquel día en Móncaco, Jules consiguió hacer un milagro con el Marussia, esperemos que algún día vuelva a hacer otro milagro y nos vuelva a sorprender, consiguiendo ganar el gran premio más difícil de su vida.

