Jornada positiva para Haas pese a no rodar durante la sesión matinal
Después de unas semanas repletas de sucesos de todas las índoles posibles, el equipo Haas ha vuelto a colocar su VF-22 sobre el asfalto de un circuito en la jornada de hoy. Tras lo sucedido con la ruptura del contrato de patrocinio con Uralkali y la consecuente con su piloto Nikita Mazepin, el equipo americano ha vivido una auténtica odisea para llegar a disputar los test pretemporada de Baréin, pues el avión que debía transportar su material al país del golfo sufrió una avería, retrasando la llegada del cargamento prácticamente dos días.
Pese a todo lo ocurrido, Haas ha podido estar en la sesión vespertina de hoy, donde el brasileño Pietro Fittipaldi se ha puesto al volante del monoplaza estadounidense, completando un total de 47 vueltas a la pista de Sakhir. Según explica el propio piloto, ya es una buena noticia haber podido poner sobre el asfalto el coche, por lo que agradece enormemente el trabajo de todo el equipo para que esto haya sido posible.
En cuanto a lo deportivo, Fittipaldi valoraba positivamente su tiempo al volante del VF-22, explicando que todo el equipo está entendiendo como funciona el coche y también está mejorando la fiabilidad, lo que es importante.
«El equipo ha hecho un trabajo fantástico al preparar el coche para salir a pista, después de tener 36 horas menos que todos los demás equipos», comenta el propio Pietro Fittipaldi en el comunicado lanzado por Haas para resumir la jornada. «Salimos solo para la sesión de la tarde, por lo que tenemos que recuperarnos en los próximos días. En general, ha sido un buen día de test, pues estamos entendiendo mejor cómo funciona el coche y solo necesitamos continuar así. Dimos 47 vueltas que, si podemos hacer de forma continua durante los próximos días, serán motivo de felicidad», sentencia el piloto brasileño.



