Insólito problema el que ha descubierto Mercedes en su monoplaza
Mercedes sigue sin entender su nuevo monoplaza y actualmente se encuentra en un momento realmente complicado de la temporada. Toda la inversión económica y técnica que se ha realizado sobre el actual W13 Hybrid no funciona y las soluciones que los ingenieros desarrollan en el coche para intentar poner fin a los problemas, no están funcionando como se esperaba.
Y es que en el pasado Gran Premio de Miami, el equipo Mercedes descubrió un problema insólito para ellos, ya que por primera vez este año los datos y sensaciones que le facilitaban los pilotos eran completamente diferentes a los datos que recopilaban los ingenieros de los numerosos sensores de los monoplazas. Un problema que les hace perderse un poco más con un monoplaza que tras cinco carreras, siguen sin entender.
«Vemos que el coche tiene un gran potencial y estamos diseccionando los datos con bisturí para intentar colocar el coche en la ventana de trabajo adecuada. Pero en Miami hemos visto por primera vez que los datos que recopilamos no se corresponden con lo que nos dicen los pilotos. Debemos entender por qué los datos no reflejan lo que los pilotos nos dicen y debemos conseguir que el coche sea más previsible. Tenemos un fondo muy particular y eso quizás, por flexibilidad, puede producir inestabilidad. Pero no queremos abandonar el concepto. No al menos todavía. Hay que continuar el proceso de análisis de los datos y experimentar», comenta Toto Wolff.



