Hülkenberg, encantado con las dimensiones del alerón trasero de 2019: «Es como un paracaídas»
La temporada 2019 ya ha llegado, y con ella el nuevo cambio de normativa, que tiene como objetivo reducir el ‘aire sucio’ y así facilitar los adelantamientos. El nuevo reglamento se centra sobretodo en simplificar el alerón delantero, eliminando todos los cajetines que hasta 2018 se colocaban para evacuar las turbulencias lejos del monoplaza, pero también se ha trabajado mucho en el ala trasera. Las dimensiones ahora son mucho más grandes, con mayor superficie, lo que genera más carga aerodinámica y a su vez amplifica el efecto del DRS. Por parte de Renault, Nico Hülkenberg parece estar encantado.
El piloto alemán cree que el rendimiento del nuevo motor Renault tiene una gran diferencia con el de 2018, ya que este ha sido creado de nuevo desde cero para tratar de sacar más potencia sin sacrificar la fiabilidad. El problema surge cuando el alerón trasero actúa como ‘freno’ aerodinámico y no permite al piloto sacar todo el poder del motor, lo que Hülkenberg califica como ‘efecto paracaídas’.
«Yo diría que sí. Pero por otro lado, ya sabes, tenemos mucho más agarre con un gran alerón trasero, por lo que obviamente tienes menos de esa sensación. Es como tirar un paracaídas ahora, ya sabes, a través de la recta, y solo ves ese enorme alerón trasero en los espejos, y obviamente eso tiene un impacto en la sensación de poder», explica.
El regreso de Hülkenberg al monoplaza de Renault tras las vacaciones invernales no ha supuesto un gran cambio según comenta el alemán. Bajo su punto de vista, quitando las nuevas regulaciones aerodinámicas, el RS19 se comporta bastante parecido a su antecesor, con muchas de las características intactas.
«No se siente completamente diferente, era más como un sentimiento de volver a casa. Para mí, de todos modos, no ha cambiado mucho. Por ejemplo, tenemos el mismo volante, la posición del asiento es muy similar, así que quizás tampoco esperaba una gran diferencia. Obviamente, las regulaciones aerodinámicas eran difíciles de juzgar y anticipar cómo afectaría eso a la sensación, pero por ahora no es tan diferente», finaliza.

