Horner: «Sentimos que no querían a Red Bull en la Fórmula 1»
La crisis de los motores de Red Bull ya ha sido solucionada, a pesar de ello, desde la escudería de las bebidas energéticas no se olvidan de la situación que han vivido, y no quieren hacerlo. Esta vez ha sido Christian Horner, el que ha vuelto a criticar a Ferrari y Mercedes, por no querer suministrarles sus unidades de potencia, a pesar de que existía la posibilidad real de abandonar la competición.
El jefe de Red Bull entiende la postura de los dos fabricantes, ya que según él, ambos equipos temen el regreso de la escudería de Milton Keynes, pero cree que con la posibilidad que existía de abandonar el «Gran Circo», tanto Mercedes como Ferrari debían haber sido algo más comprensivos con Red Bull.
«Puedes entender la razón por la que Mercedes y Ferrari no querían dar su mayor arma a un equipo rival. Pero por eso hay que revisar las reglas, porque no puede estar bien que un grupo de fabricantes se pueda unir y decir ‘nos contenta ver que Red Bull se va«, explica Horner.
El británico asegura que su mejora de rendimiento a finales de la temporada 2015, les cerró muchas puertas, incluso provocó la ruptura de negociaciones, como ocurrió en el caso de Mercedes, con el que dejaron de negociar tras el Gran Premio de Bélgica, en el que Red Bull demostró un salto de calidad.
«Nuestro rendimiento en el segundo sector de Spa parecía asustar a algunos, entonces estábamos negociando con Mercedes. Y nuestro rendimiento en Singapur pareció asustar totalmente a Ferrari. De alguna forma, eres una víctima de tu propio éxito, pero sólo tienes que seguir luchando y se presentarán soluciones», añade el jefe de la escudería Red Bull.
Por supuesto, Horner ha defendido las amenazas del dueño de la escudería, Dietrich Mateschitz, que avisó que si su equipo no conseguía un motor competitivo para la temporada 2016, estos abandonarían la Fórmula 1, con sus dos equipos, tanto Red Bull como Toro Rosso.
«Las apariencias engañan. En verano hubo muchas negociaciones, hubo acuerdos entre individuos que luego no se cumplieron por aspectos políticos. Él estaba al frente de la negociación y creyó que tenía un acuerdo, Dietrich siempre ha funcionado con una política de apretón de manos. Así lleva su negocio y su vida», continúa.
Christian Horner asegura que Mateschitz se llevó una gran desilusión en las negociaciones con Mercedes, ya que él pensaba que tenían el acuerdo cerrado, hasta que Toto Wolff entró en escena y se negó en rotundo al suministro de unidades de potencia a Red Bull.
«Niki Lauda intentó que pasara pero desafortunadamente, Toto no quería ver el motor Mercedes en la parte de atrás de un coche Red Bull. Dietrich se desilusionó con la F1, lo entiendo. Los acuerdos que creía que ya estaban listos se echaron para atrás y de una forma inevitable, estaba harto y enfadado. Si observas lo que ha invertido en el deporte, en dos equipos, en el circuito, en los programas de jóvenes pilotos…Creo que en cierto momento se sintió expulsado y si la gente no quería a Red Bull en la F1, ¿por qué debería estar él ahí y poner los fondos?«, concluye Horner.

