Honda lo está dando todo con el motor de Aston Martin para 2026: «Están siendo muy agresivos»
La temporada 2026 de la Fórmula 1 es una gran oportunidad para todos los equipos de la parrilla. Los nuevos motores tendrán mucho impacto en el potencial de los monoplazas del año que viene, que también cambiarán su aerodinámica, y uno de los proyectos en los que hay más miradas puestas es el de Aston Martin, que con Adrian Newey al frente del desarrollo del monoplaza y con Honda como nuevo motorista del equipo, tienen grandes ingredientes como para triunfar.
El equipo de Silverstone quiere ser campeón y ha trabajado para ello. Algo que, esperan, se vea reflejado a partir de marzo del próximo curso, gracias a meses de trabajo liderados por Adrian Newey en la parte de chasis y en la integración de un motor Honda que tras las primeras pruebas, está teniendo resultados más que positivos que llenan de ilusión al equipo británico. Además, desde Aston Martin destacan el compromiso y ambición de los japoneses con el nuevo proyecto de 2026, y Enrico Cardile, encargado de cohesionar el trabajo de todos los departamentos involucrados en el diseño y desarrollo del monoplaza, admite estar impresionado con el enfoque que Honda ha adoptado para 2026.
«Lo que he visto de ellos me ha sorprendido. Me ha llamado la atención lo involucrados que están los japoneses con el proyecto, lo abiertos que están a todas nuestras peticiones y lo agresivos que están siendo en todos los planteamientos. Están muy abiertos a adaptarse a las necesidades del chasis y a trabajar codo a codo con nosotros. Además, estar trabajando en exclusiva para nosotros hace que durante el desarrollo del motor puedan apretar más al centrarse en únicamente un equipo, y no tener que atender peticiones de varios fabricantes de chasis. La caja negra no se puede editar si eres un equipo cliente, así que, como equipo oficial, hay una gran cantidad de sistemas que se discuten abiertamente con los ingenieros de Honda para maximizar el rendimiento y reducir el tiempo por vuelta», comenta Enrico Cardile.



