Hamilton, a punto de abandonar en el pasado Gran Premio de México
El ingeniero de Mercedes, Paddy Lowe, ha confirmado que la salida de Hamilton en la primera curva el pasado domingo en México podría haberle costado el mundial. La pasada de frenada y la posterior salida por fuera de pista, dañaron los neumáticos y la suspensión del británico.
En la frenada de la primera curva se produjo un plano en uno de los neumáticos de Lewis, lo que provocó unas vibraciones anormales en la suspensión de su coche. Lowe ha confirmado que en la mayoría de los casos, cuando ocurre una situación similar se llama al piloto a boxes para cambiar los neumáticos y no forzar la suspensión.
En el muro de Mercedes decidieron no hacerlo entrar a boxes, ya que esto le habría costado la primera posición y por lo tanto hacer que Rosberg estuviese más cerca del mundial. La estrategia fue arriesgada ya que los niveles de vibración de la suspensión eran extremadamente altos y en cualquier momento esta podría haber colapsado, arruinando la carrera de Hamilton.
«La opción fácil hubiera sido llamarle a boxes cuanto antes, pero eso le habría puesto a Rosberg, su rival en el campeonato, la victoria en bandeja», explica Lowe.
El ejemplo más claro del efecto de los planos sobre la suspensión está en el Gran Premio de Europa de 2005. Räikkönen, que se jugaba la victoria con Alonso, llevaba los neumáticos muy deteriorados, y en la última vuelta, la suspensión delantera de su coche no resistió más. El resultado para el finés fue acabar en la grava cediendo la victoria al español.
«El plano de Hamilton era medio-alto. Alto es el que genera sobrecargas, como a Raikkonen en el 2005 en Nurburgring. El piloto puede perder visión debido a la vibración, pero lo peor es la sobrecarga que se ejerce sobre la suspensión», comenta Paddy Lowe.
Las dudas acechaban el box de Mercedes, ya que al principio no sabían cual era la magnitud del plano, pero enseguida se dieron cuenta que estaban forzando la suspensión mucho más de lo debido.
«Nos enfrentamos a una decisión muy complicada. Mantener en pista a Hamilton y arriesgarnos a tener un accidente o a tirar por la borda su mundial, ya que parar en la segunda vuelta hubiera arruinado todas sus posibilidades», apunta.
Finalmente se la jugaron y mantuvieron el coche en pista, pero así como pasaban las vueltas las vibraciones empeoraban y por lo tanto lo llamaron a boxes un par de vueltas antes de lo previsto. En cualquier otra carrera Hamilton hubiera estado obligado por su equipo a entrar a cambiar los neumáticos, pero la situación en la que se encontraba hizo que se asumieran más riesgos de los habituales.