Romain Grosjean: «Cerré los ojos, me sujeté al volante y me preparé»
Romain Grosjean ha desvelado que el impacto que sufrió durante la carrera del Gran Premio de Rusia fue tan grande que llegó a partir el asiento. Aún así, el francés agradece a todo el personal involucrado que pudiera salir sano y salvo de uno de los peores accidentes de su carrera.
Durante la carrera disputada en el circuito de Sochi se pudo ver uno de los impactos más espectaculares de los últimos tiempos. La víctima fue el piloto de Lotus, Romain Grosjean, quien perdió el control de su monoplaza en la curva 3, una de las más rápidas del campeonato en la que se llegan a superar los 280 km/h. El francés ha revelado las sensaciones que tuvo al inicio de la vuelta número once:
«Fue mi mayor accidente en bastante tiempo y cuando iba a impactar contra el muro agarré las manos al volante, cerré los ojos y me preparé. Me encuentro bastante bien, sobretodo si considero la fuerza del impacto. ¡Rompí mi asiento!», afirmaba el piloto francés.
El piloto de 29 años no se ha olvidado tampoco de los factores que permitieron que pudiera bajarse por su propio pie del maltrecho Lotus E23. De este modo, ha querido agradecer al personal del circuito, la organización y el equipo el gran trabajo realizado en las labores de seguridad.
«Es una prueba de toda la seguridad del coche y el resto de dispositivos de seguridad. Por lo tanto, gracias en parte al casco, al HANS, a Enstone, al circuito, la FIA y al personal médico y comisarios. Gracias también a mi equipo que tuvieron que recoger todas las piezas para montar el coche»
Quien también se ha pronunciado sobre el accidente ha sido Nick Chester, director técnico del equipo Lotus, el cual se ha referido a la investigación referente a las posibles causas del impacto, a pesar de que no se ha llegado a una conclusión clara. Dado que no hubo ningún fallo mecánico, lo más probable es que Grosjean perdiera el control debido a la falta de apoyo aerodinámico que sufrió al ir pegado a la trasera del McLaren de Jenson Button:
«No hay indicios en los datos y los sensores de que algo se rompiese y posteriormente causara el accidente. Es difícil sacar conclusiones en cualquier investigación posterior a un accidente pero parece que Romain estaba quizás demasiado cerca del McLaren y perdió algo de carga aerodinámica, perdiendo todo el agarre. El coche se repuso bien del accidente. La parte derecha sufrió los daños. No hemos visto nada que deba impedirnos volver a traer el coche», terminaba por afirmar Chester.
Por lo tanto, el maltrecho chasis del Gran Premio de Rusia podría seguirse usando sin problemas para las próximas citas del campeonato, aunque los de Enstone estarán bien atentos a cualquier indicio que pueda indicar lo contrario.