Grosjean: «En la IndyCar hay que pilotar y no tocar botones como en la F1»
Romain Grosjean vio como su trayectoria en la Fórmula 1 llegaba a su fin a finales de la temporada 2020 cuando el equipo Haas F1 decidió no renovarle como su piloto titular. El francés formaba parte de la escuadra norteamericana desde el comienzo de sus días en 2016, sin embargo, su bajo potencial en la temporada 2020 y el interés de los norteamericanos de renovar por completo su alineación para 2021; hizo que finalmente el francés tuviera que abandonar la categoría reina, además de manera precipitada después de su grave accidente en Bahréin.
Desde entonces, Romain Grosjean es piloto de IndyCar y pese a que en un principio se negó a completar un programa a tiempo completo en la categoría norteamericana por su temor a los óvalos, sin embargo, ahora completa toda la temporada como piloto del equipo Andretti. Tras varios años compitiendo en Estados Unidos, Romain Grosjean tiene la capacidad de comparar la IndyCar con la Fórmula 1 en la que estuvo casi una década. Dos competiciones muy diferentes, hablando de una Fórmula 1 de la que cuestiona ciertas cosas.
«Debes mantener constantemente las manos en el volante y sólo te centras en pilotar y no presionar diferentes botones todo el tiempo como en la Fórmula 1. Los IndyCar están treinta años por detrás, pero nuestros coches son simplemente fenomenales. No queremos reducir esa brecha. El nivel del espectáculo de las carreras es de los mejores del mundo. Me encantaba pilotar en la Fórmula 1, pero diez años haciendo lo mismo es demasiado. Quería algo nuevo. Y en la IndyCar disfruto mucho y siento emociones positivas. Cada vez que llega el momento de subir al coche sientes que siempre hay oportunidad de ganar. La IndyCar es una categoría muy diferente. En ella reviví muchas emociones, y además es más humana y no tan pretenciosa. Después de diez años eso era justo lo que necesitaba», comenta Romain Grosjean.



