Se avecinan grandes cambios en el futuro 911 y toda la gama de Porsche
La Porsche que conocemos hoy en día poco o nada tiene que ver con la de hace unos años, cuando la base económica de la marca eran los deportivos, en concreto, el incombustible 911. Sin embargo, a día de hoy, la principal fuente de ingresos son el Panamera y los SUV’s Cayenne y Macan. Sin embargo, en un futuro no muy lejano el panorama de la marca germana distará aún más de sus orígenes y de la filosofía Porsche.
Descontando al futuro Mission E, la berlina será el primer Porsche 100% eléctrico, los cambios afectarán de forma directa tanto al mencionado Macan, como a los pequeños Cayman y Boxster, mientras que los cambios más drásticos los sufrirá el 911, el cual se espera que rompa con el esquema que ha defendido durante décadas según comenta Detlev von Plate, jefe de ventas de Porsche.
En lo que respecta al SUV más pequeño de Stuttgart, el alemán habla que con motivo de la llegada del Mission E, la tecnología de este podría ser aplicada al Macan, asegurando que ya se está contemplando seriamente un Macan 100% eléctrico.
En cuanto a los pequeños de la gama, recientemente han sido renovados, recibiendo tecnologías actualizadas, un diseño exterior más fresco, y un motor de cuatro cilindros turboalimentado, algo inaudito en la marca. Sin embargo, en un futuro próximo se combinarán estos propulsores con mecánicas eléctricas, dando lugar al que será sin duda uno de los híbridos más interesantes del mercado.
Respecto al rey de la casa, el 911, los cambios incluirán novedades mecánicas y estructurales, las cuales marcarán el fin de una era en Porsche y el comienzo de otra que podría elevar la calidad del deportivo germano a otro nivel. Mecánicamente, se ha confirmado la llegada de motorizaciones híbridas al 911, pero lo más importante es el dónde estarán ubicadas estas mecánicas.
Desde que el 911 iniciase su andadura comercial e incluso antes, el motor siempre ha estado situado sobre el eje trasero, una configuración que no es la más adecuada pero que Porsche ha sabido afinar en cada nueva revisión que recibía el 911. Sin embargo, de cara al futuro, se espera que el cincuentenario deportivo pase a montar el motor en posición central trasera, solución que ya ha adoptado la versión que corre en el Mundial de Resistencia, el 911 RSR.