El Gran Premio de los Estados Unidos bate su récord de asistencia
El Gran Premio de los Estados Unidos de este pasado fin de semana ha batido su récord de asistencia. Durante todo el Gran Premio se han congregado en Austin 269.889 personas, superando en 4.000 las cifras del año inaugural del circuito, en 2012.
La Fórmula 1 está viviendo una época de cambios, en la cual la audiencia está decayendo por debajo de límites insospechados. El alto precio de las entradas y la reticencia de parte de la afición al «poco» espectáculo y al sonido de los monoplazas, han sido los motivos de la perdida de público.
En Estados Unidos no se ha producido este bajón de asistencia, ya que se ha promocionado el evento de la Fórmula 1 de manera distinta que en el resto del mundo. Al espectáculo del gran circo del automovilismo, se le han sumado las actuaciones de Taylor Swift y Usher. Según «Reuters» la gran inyección de público viene motivada por el concierto de la cantante pop, la cual congregó a 80.000 personas tras la clasificación.
En el año de estreno del circuito, el 2012, se congregaron 265.499 espectadores. Esta cifra se ha ido reduciendo año a año, siendo 250.324 en 2013, 237.406 en 2014 y 224.011 en 2015, dato que también se vio empeorado por la lluvia. La asistencia conseguida este año es un motivo de satisfacción para el circuito, que necesita el apoyo para que el estado de Texas siga promocionando el gran premio.
Otro de los puntos a tener en cuenta, es que la categoría del motor que más seguidores tiene en los Estados Unidos es la Nascar. Si ambos eventos se contraprograman (como sucedió este fin de semana), la Fórmula 1 pierde potenciales seguidores que prefieren ver la Nascar por el arraigo que esta tiene en América.
Quizás la Fórmula 1 necesite este nuevo modelo de negocio, en el que los Grandes Premios se complementen con actividades extras. Con los conciertos, se puede atraer a un público distinto, el cual si no fuera por este incentivo, no se acercaría nunca a un circuito de Fórmula 1. Todo parece indicar que los nuevos accionistas de la Fórmula 1 quieren implantar este modelo de negocio, el cual tendremos que observar si funciona de igual manera en Europa.