Franz Tost: «La Fórmula 1 tiene que dirigirse a otros destinos fuera de Europa»
Franz Tost, director del equipo Toro Rosso, cree que la Fórmula 1 todavía tiene demasiadas carreras en Europa. Es cierto que de las 20 carreras que compondrán la temporada 2017 de Fórmula 1, siete de ellas se llevarán a cabo en países europeos, además de que se espera que en 2018 se una al calendario el Gran Premio de Francia, en su regreso a la categoría reina.
«Yo creo que tenemos que dirigirnos a otros destinos. Se que tengo una opinión diferente en comparación a la de mis compañeros, pero deberíamos ir a Sudáfrica, crear más carreras en Estados Unidos, tendríamos que ir a Argentina o la India, que sería un mercado muy importante», señala Tost cuando es preguntado por el retorno del evento francés en el circuito Paul Ricard.
Aunque la cuna de la Fórmula 1 ha sido Europa, y las principales carreras de las primeras temporadas solo hubieran sido en este continente, en los 66 años de historia han sido muchos los países extraeuropeos que han sido visitados por esta categoría. Por ejemplo, Sudáfrica estuvo presente en el calendario desde comienzos de los años 60 hasta 1993, Estados Unidos tuvo varios Grandes Premios en una misma temporada, como el del Oeste entre 1976 y 1983, el de Las Vegas en 1981 y 1982 o el del Este entre 1982 y 1988.
«La fórmula 1 es un deporte mundial. En 2015, quinientos millones de personas vieron nuestras carreras en directo, cifras que sólo se consiguen en el Mundial de fútbol o en los Juegos Olímpicos. Pero tenemos carreras cada dos semanas, el producto todavía funciona bien pero algo hay que hacer sobre su alcance», añade Tost.
Ya hubo un proyecto de una segunda carrera en Estados Unidos, donde se celebraría el «Gran Premio de América», en el circuito urbano de Long Beach. Esta edición iba a llevarse a cabo por primera vez durante la temporada 2013, aunque se retrasó más y más y nunca ha llegado a disputarse.
El director de la Scuderia Toro Rosso también cree que un posible problema para la Fórmula 1 sea el exceso de normas innecesarias, que castigan a los pilotos a la hora de adelantar y producen una reducción del espectáculo que proporcionan las carreras.
«Los espectadores quieren que haya diferentes ganadores. Quieren accidentes, no lesiones, sino contacto. Siempre escucho esto de mis amigos, que dicen que ‘al principio sí que había’. Los pilotos tienen que poder hacerlo, no necesitamos las normas, cuando luchas con un oponente en Fórmula 1, corres el riesgo de dañar tu monoplaza, dejemos que los pilotos lo hagan, cuando se estrellen, se estrellarán; es parte del espectáculo», concluye Franz.