Flavio Briatore: «En Fórmula 1 hay demasiadas penalizaciones»
Si hablamos de Flavio Briatore, sean cuales sean sus palabras, aparecerán cientos de partidarios y detractores. Esa es la esencia de Flavio: si él habla, nadie queda indiferente. Y quizás sea esto lo que le hace falta a la Fórmula 1: menos cinismo y menos tecnicismos y más ruido, batallas y velocidad.
En Fórmula 1, si no luchas, estás perdido; y luchando, tendrás las cosas muy difíciles para poder triunfar. En su trayectoria en la Fórmula 1, Flavio ha luchado con el cuchillo entre los dientes para sacar adelante sus proyectos, y vaya que si lo consiguió:
«Me encanta la lucha. Eso es lo que he hecho toda mi vida, luchar y cuando eres un luchador y vienes de la nada, tiene un problema con los medios de comunicación. En los medios de comunicación, hay una gran cantidad de celos y muchos adversarios, esa es la sal y la pimienta de la vida, pero bueno, estoy acostumbrado, en mi caso siempre ha sido lo mismo», declara el italiano.
Si algo se le ha de agradecer a Briatore, es el hecho de haber «descubierto» dos perlas como Michael Schumacher y Fernando Alonso y haberlas hecho campeonas del mundo.
«Recuerdo que cuando empezamos en la Fórmula 1 con Benetton todo el mundo se reía, porque Benetton era un fabricante de camisetas. Entramos en un entorno muy tecnológico con genios de la ingeniería, pero no se rieron por mucho tiempo porque empezamos ganando y ahí ya apenas había risas»
«Creamos un buen equipo con un piloto como Michael Schumacher y después con el tiempo lo volvimos a hacer igual con Fernando Alonso, la misma película con un actor diferente», explica Flavio en una entrevista de Arabian Business.
Briatore también ha querido expresar cuales fueron sus sensaciones al conocer a estos dos astros del volante. Tanto Schumacher como Alonso serán por siempre recordados, pese a las diferencias en el palmarés, como dos de los mejores pilotos de la historia.
«Lo que se ve es una sensación. Cuando vi a Michael por primera vez, vi a un niño muy enfadado, muy tímido. Recuerdo que estaba en Londres la primera vez que lo vi. Y la primera vez que conocí a Fernando también estaba en Londres, y él era demasiado tímido para decir buenos días o buenas noches»
«Pero, a pesar de todo, es algo que sientes, sientes que hay algo dentro, cuando hablas con estas personas y todo cambiar inmediatamente y ellos también, de ser un niño normal pasan a ser otra cosa hablando de coches, de pilotaje o de velocidad, en ese momento empieza a haber un animal dentro de esas personas, todo se incendia, su talento lo cambia todo«, afirma el nacido en Cuneo, al noroeste de Italia.
Como todos ustedes saben, la Fórmula 1 no pasa por su mejor momento. Las grandes dificultades para desarrollar los nuevos motores, la poca espectacularidad e igualdad entre los equipos y las grandes restricciones técnicas hacen muy difícil que la gente se interese por un deporte que desgraciadamente está en decadencia.
«Ahora la Fórmula 1 es un ejercicio para los ingenieros, no tiene nada atractivo. Ya no tiene nada de glamuroso. Cuando ves a los ingenieros en la televisión explicando un ajuste de embrague, todo el mundo que se preocupa … La estrella es el piloto, que es lo que interesa a la gente. Hoy en día, para ser rápido se necesita un gran presupuesto. Además, todo está limitado por un reglamento. Si pisas la línea blanca, estás penalizado. Si no tienes un buen motor, también te penalizan. Hay demasiadas penalizaciones»
Por último, Flavio ha querido clarificar que la Fórmula 1 debe tomar un cambio de rumbo antes de que sea demasiado tarde. Los aficionados deben tener motivos suficientes para estar dos horas sentados frente a la tele o para hacer un viaje de cientos de kilómetros.
«Tarde o temprano la Fórmula 1 debe emprender otro camino, debe cambiar, porque de momento va directamente contra un muro. La gente ya no la encuentra interesante. Ya no hay gladiadores en la parrilla. Los pilotos tienen que luchar en la pista. Se debe fomentar la rivalidad entre ellos, como la hubo entre Senna y Prost, o entre Mansell y Schumacher. Eso es lo que la gente quiere ver», finaliza el íntimo amigo de Fernando Alonso.