Ferrari se opuso al nuevo sistema de clasificación y la FIA la volvió a liar
La noticia saltó la tarde del viernes en el Circuit de Barcelona-Catalunya. El nuevo sistema de clasificación había sido confirmado por la FIA para la nueva temporada, desde Australia hasta Abu Dhabi, y no comenzando por el Gran Premio de España, como había asegurado Bernie Ecclestone. Ni siquiera se esperaba este anuncio. Mas allá de los cambios sufridos frente al primer boceto de la nueva sesión para ordenar a la parrilla, la otra noticia fue la disconformidad de muchos con este cambios. Entre ellos, Ferrari.
Sin embargo, la negativa de los italianos no ha sido suficiente para detener a la FIA. La ‘Scudería’ pidió más tiempo a los máximos dirigentes para evaluar los pros y contras de esta nueva estructura del sábado, pero la FIA parece haber tomado la decisión antes de que el veredicto de Ferrari hubiera salido a la luz. De hecho, hubo una reunión en Montmeló entre Charlie Whiting y bastantes pilotos para discutir este tema, que no gustó a prácticamente a ninguno de los que salen a pista los domingos a jugarse el tipo. Aún habiéndole comunicado a Whiting su descontento, la FIA no cambió de postura y finalmente veremos a los pilotos siendo eliminados en su intento de hacerse con la ‘pole’.
O al menos eso parece, pero la FIA, en el comunicado en el que aprobaban el nuevo formato, añadió una pequeña anotación en la que apuntaba que, el control de la nueva clasificación estaría bajo el Grupo de Estrategia y la Comisión de la Fórmula 1. Pues parece que la Federación Internacional aprobó el nuevo sistema sin antes consultarlo con las otras dos organizaciones, como suele ser habitual, y el proceso tendrá que repetirse.
En teoría no debería de haber problema para que todo se vuelva a aprobar antes del fin de semana de Melbourne, pero es importante saber si finalmente se verá la nueva clasificación en Australia, si se verá más tarde o si acaso la veremos algún día. Este es otro de esos casos en los que la Fórmula 1 parece ir detrás de otras categorías, que para que se tome una decisión tenga que haber tantas reuniones y se haga un lío como el que se ha formado, es bastante decepcionante.