Ferrari culmina su retorno a Le Mans con victoria en un gran duelo con Toyota
Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi se han llevado la victoria en el centenario de las 24 Horas de Le Mans, la prueba de resistencia más prestigiosa en el mundo de las carreras. El Ferrari 499P con dorsal #51, mantenido por la estructura AF Corse, se ha coronado en una edición brutal de la mítica cita francesa donde los errores de pilotaje y los incidentes han pasado factura a todos los fabricantes, consiguiendo los de Maranello destronar a Toyota, quienes solo puedieron ser segundos con el #8 pilotado por Sébastien Buemi, Ryo Hirakawa y Brendon Hartley.
Cadillac culminaba el podio con el dorsal #2, pilotado por Earl Bamber, Alex Lynn y Richard Westbrook, terminando tercero. En LMP2, la victoria iba a parar a manos de Albert Costa, Fabio Scherer y Jakub Śmiechowski con el Inter Europol #34, mientras que en turismos, en GTE AM, el triunfo se lo llevaba el Corvette #33 de Nicky Catsburg, Ben Keating y Nicolás Varrone.
Ferrari iniciaba el último cuarto de carrera en el liderato de la misma, siendo el dorsal #51 el encargado de conservar la cabeza de la prueba con un minuto de ventaja respecto al único Toyota superviviente, el #8. En LMP2, El Inter Europol #34 de Albert Costa lideraba de forma cómoda la categoría de plata, mientras que en los turismos, GTE AM, el equipo femenino de Iron Dames y su Porsche # se mantendrían en cabeza, aunque se verían superadas pocos después por el Corvette #33 con Ben Keating al volante.
Con 5 horas y 40 minutos por delante, un nuevo incidente en estas complicadas 24 Horas de Le Mans con el Porsche #38 de Jota como protagonista provocaría una slow zone en la curva de Indianápolis, aunque Antonio Félix da Costa podría volver al box. A los 10 minutos, viviríamos la primera parada en boxes de los líderes en esta última parte de carrera, donde los problemas harían acto de presencia en el Ferrari #51, perdiendo un minuto entero en boxes y brindando el liderato de la carrera a Toyota y su #8 con Sébastien Buemi al volante.
Porsche seguía sufriendo con todos sus prototipos y ahora era el turno del #6, ya retrasado en la clasificación, que volvía a boxes a reparar mientras Alessandro Pier Guidi, al volante del Ferrari #51, alcanzaba al Toyota nuevamente y se situaba líder de carrera tras adelantarle. Con 4 horas y 40 minutos, una nueva parada en boxes de los líderes dejaría las cosas igualadas, aunque las diferentes estrategias entre Ferrari y Toyota hacían variar la diferencia de tiempo justo cuando un nuevo incidente, provocado esta vez por Michael Fässbender y su Porsche #911 de la categoría GTE AM, neutralizaría la carrera con una nueva slow zone.
Con 4 horas por delante, una nueva tanda de paradas dejaba a James Calado a manos del Ferrari con 4 segundos de ventaja sobre Brendon Hartley y el Toyota cuando Jack Aitken se salía de pista, sin consecuencias, con el Cadillac #311. Poco después, otro GTE AM, el Ferrari #57, se salía de pista y provocaba una nueva slow zone, antes de que Peugeot fuera protagonista con sus dos prototipos por sufrir diversos problemas y tener que pasar por boxes a reparar. Faltando 3 horas y 20 minutos, una nueva parada en boxes volvía a dejar al Ferrari #51 líder con 10 segundos de ventaja, aunque a partir de ahí el Toyota empezaría a empujar a reducir distancias con Hartley al volante.
Dos horas y media restaban en el reloj cuando vivíriamos una nueva parada de los líderes, saliendo Antonio Giovinazzi líder con 18 segundos de ventaja frente al Toyota, aunque Hartley reduciría la diferencia a marchas forzadas, entrando ya en las últimas dos horas de carrera con diferencias entre ambos coches por debajo de los 10 segundos. Y entonces llegaríamos al punto clave de la carrera, cuando tras una nueva parada y un cambio de piloto en Toyota, Ryo Hirakawa cometía un error con una hora y 45 minutos para el final, dañando el #8 y cayendo a más de 3 minutos del liderato de la prueba, un error muy costoso para la estructura nipona.
Con la carrera bastante estabilizada en Hypercar y en GTE AM, la tensión aumentaba en LMP2 donde los lideres, el Inter Europol #34 pilotado por Fabio Scherer, sufría problemas a menos de 50 minutos para el final y veía como el WRT #41 de Louis Delétraz se acercaba a paso de gigante, aunque al final nada cambiaría. Tras las últimas paradas en boxes y entrando en la última media hora de carrera, Porsche volvía a ser protagonista por sus problemas, esta vez con su coche mejor clasificado, el #5, que avanzaba lentamente por el trazado tratando de conservar el sexto puesto de la general.
Aún habría tiempo para más sustos, con un Ferrari #51 líder que completaba la última parada con alguna que otra dificultad y con el Glickenhaus #709 que se salía de pista en la primera chicane, provocando la slow zone final. Sin embargo, y más allá del podio en LMP2, poca cosa cambiaría hasta la bandera a cuadros.



