Fernando Alonso tira de optimismo en su fin de semana más complicado con Aston Martin
Fernando Alonso completa un fin de semana realmente complicado en Imola, terminando un Gran Premio de Emilia-Romaña para el olvido: el piloto español sufre desde el inicio del fin de semana y concluye esta séptima cita del calendario en una última posición de la que busca pasar página pronto.
Posiblemente, su peor fin de semana como piloto de Aston Martin. Un circuito que tanto significó para Fernando Alonso en el pasado es ahora testigo de un Gran Premio realmente duro para el bicampeón del mundo. Un accidente el viernes, una salida de pista el sábado y falta de ritmo el domingo hacen de la Emilia-Romaña una prueba para olvidar dentro del equipo británico. El objetivo está claro a estas horas de la tarde: recuperarse la próxima semana en Mónaco.
Y es que nada ha salido como esperaban en la estructura con sede en Silverstone, que estrenaba un paquete de mejoras en el que depositaban muchas esperanzas de cara a Imola. Arrancando desde el pit-lane, el propósito de Fernando Alonso en el día de hoy era únicamente el de recopilar datos para la escudería y así ha sido. Con la mente puesta en Montecarlo, estas eran las declaraciones del asturiano al término de la carrera:
«Hemos intentado recopilar más información, más datos para el equipo con ambos coches en pista y diferentes configuraciones en cada uno de ellos. Ha sido un fin de semana de altibajos, pero habrá que ver si llegamos más fuertes a Mónaco. También hemos intentado hacer trabajo de equipo para proteger a Lance [Stroll] y que además hiciera la vuelta rápida, pero no nos hemos entendido bien y no la hemos conseguido. Aun así, es lo de menos», lamenta Fernando Alonso.

