Fernando Alonso no se clasifica y se jugará su participación en las 500 Millas de Indianápolis en la repesca de mañana
La primera parte de la clasificación para las 500 Millas de Indianápolis, que se celebrarán la próxima semana, se ha disputado esta misma tarde. En una sesión que ha durado unas seis horas, se han decidido las plazas compuestas entre el 10º y el 30º, mientras que la «repesca» y la lucha por la Pole Position será mañana. Fernando Alonso, uno de los principales focos de esta edición, ha sufrido más de lo esperado con su McLaren y ha concluido trigésimo, quedando muy lejos de la primera posición de Spencer Pigot y dependiendo de su papel mañana.
A las 18 horas se daba inicio a la larga primera parte de la clasificación para las 500 Millas de Indianápolis. En el día de hoy se decidían, durante prácticamente seis horas de sesión, las posiciones definitivas entre la 1oª y la 30ª, mientras que del puesto 30 al 33 quedaban eliminados pero tendrían una oportunidad en la «repesca» de mañana. Los que marcasen los nueve mejores registros lucharán por la Pole Position mañana.
En cuanto ondeaba la bandera verde, los primeros monoplazas salían a la pista a marcar sus primeros registros. Con cuatro vueltas individuales, con la pista libre, para cada piloto, cuyo orden se escoge por sorteo, llegaba uno de los momentos más esperados de la clasificación. Cuando algunos participantes completaban sus primeros giros llegaba el turno de Fernando Alonso, que acaparaba todas las miradas. Y es que, tras unos entrenamientos libres repletos de problemas, con un accidente que retrasó mucho el trabajo del equipo, existían muchas dudas acerca del rendimiento del McLaren. Tras dar sus cuatro vueltas, el español ocupaba la última plaza, pues, según reportaba más tarde, había sufrido un pinchazo. Este hecho provocaría una neutralización para inspeccionar el trazado.
Pasaban los minutos y el gran susto de la tarde lo protagonizaba James Hinchcliffe, que impactaba violentamente contra las protecciones del óvalo. Pese a lo aparatoso del accidente, el piloto salía ileso milagrosamente, y tras una neutralización para retirar el monoplaza y el paso de la sesión, el equipo lograba preparar el coche de repuesto y Hinchcliffe regresaba a la pista más tarde, lo cual fue un milagro teniendo en cuenta que McLaren tardó más de una jornada en preparar el coche de Fernando Alonso.
Cuando todos los pilotos completaban su programa estipulado por el orden sorteado se generaban dos filas en el pit-lane, una para los pilotos que ya habían registrado una buena marca y la otra para los que decidían anular su registro y poder así salir más rápido a la pista nuevamente. Es decir, una fila prioritaria y otra que no lo era. Fernando Alonso, con su dorsal 66, se colocaba en la prioritaria y con el paso de las horas hacía dos intentos más. Al estar por encima del puesto 30 se veía obligado a mejorar para asegurar así su participación en la prueba, pero en ninguna de esas vueltas lograba clasificarse.
Llegaba la última hora de clasificación y, consecuentemente, las últimas oportunidades de mejorar los registros. El español continuaba fuera y afrontaba su cuarto y último intento, el cual le permitía escalar a la posición 29, estando en serio riesgo de ser desplazado a la zona de eliminación. Las carencias del McLaren quedaban claras durante la sesión, muy posiblemente por la falta de tiempo de preparación durante los libres.
Finalmente, la primera posición de la jornada, y partiendo como uno de los grandes favoritos de cara a mañana en la lucha por la Pole Position de las 500 Millas de Indianápolis, ha sido para Spencer Pigot, seguido de Will Power y Simon Pagenaud, los dos primeros superando una media de 370km/h, mientras que el tercero se quedaba en 369,9km/h. En cuanto a los dos pilotos presentes en esta prueba, Oriol Servià concluía 19º y Fernando Alonso quedaba fuera (30º) jugándose su participación en la «repesca» de mañana.

