El ex-representante de Schumacher no soporta más el silencio de la familia
Michael Schumacher sufrió un grave accidente mientras esquiaba en los Alpes Franceses allá por 2013. Casi nueve años de aquel fatídico día en el que la vida de la familia Schumacher cambió completamente, ya que el siete veces campeón del mundo no ha vuelto a la vida pública desde entonces debido a las graves lesiones que sufrió en su cabeza por la caída.
Después de meses ingresado en un hospital, Michael Schumacher fue trasladado a su casa de Suiza donde está siendo tratado diariamente por un equipo médico privado que guarda silencio y un completo secreto sobre el estado del alemán y su evolución.
Willi Weber conoció a Schumacher en 1988 y comenzó a gestionar su carrera entonces y hasta 2010, cuando le pasó la batuta a Sabine Kehm, la que había sido jefa de prensa de Michael Schumacher. El ex-representante del alemán no soporta más que no le faciliten información sobre el piloto con el que trabajó durante 22 años, al que considera un gran amigo y cuya familia, no se está portando bien con él.
«Fue un dolor enorme para mí. Intenté cientos de veces contactar con Corinna y no contestaba. Llamé a Jean Todt para preguntarle si debería ir al hospital y me dijo que esperara, que era demasiado pronto. Llamé al día siguiente y nadie contestó. No esperaba un comportamiento así y aún estoy enfadado con eso. Me mantuvieron fuera mientras me decían que era demasiado pronto, bien ahora es demasiado tarde. Han pasado nueve años. Quizás deberían decir las cosas como son», comenta Willi Weber para La Gazzetta dello Sport.
«Puedo entender la situación inicial, ya que yo siempre hice todo lo posible para proteger la vida privada de Michael, pero desde entonces sólo he escuchado mentiras de ellos. Años tras el accidente, me dije a mí mismo que simplemente estaría atento a la familia, ya que no podía cambiar las cosas. Era como un hijo para mí. Incluso hoy me duele hablar sobre eso», añade.



