Ericsson resignado ante los problemas sufridos durante la jornada de ayer
El de ayer fue un día difícil para Sauber, sobre todo durante la sesión matutina. El nuevo C35 salía a la pista aproximadamente una hora y media después de que el semáforo se pusiera en verde, pero esto ha sido solo un espejismo, ya que Ericsson tan solo ha podido completar tres vueltas antes de volver al garaje, del que ha salido cuando faltaban 5 minutos para el descanso de la comida.
Estos problemas registrados durante la mañana fueron solventados para la sesión vespertina, de modo que Ericsson pudo rodar si problema durante la tarde hasta que un error del equipo, que lo sacaba a pista con una rueda mal ajustada, le obligaba a parar de nuevo. El piloto sueco ha mostrado su resignación ante la dificultad de cumplir con el programa previsto para la jornada de ayer.
«La jornada de ha sido difícil debido a un problema mecánico que nos ha comprometido la mañana. Luego por la tarde tuve una sensación extraña en la curva 4 y perdí el control del coche. Al final no hemos hecho tantas vueltas como nos hubiera gustado, aunque si que realizamos varias tandas largas durante la tarde que nos permitieron obtener datos útiles sobre el nuevo monoplaza, sin embargo, estas cosas son habituales durante los test. Ahora solo nos quedan dos días para probarlo todo«, explica el piloto sueco.
Sauber esta sufriendo ahora los problemas de juventud típicos en un nuevo monoplaza que está realizando sus primeros kilómetros sobre el asfalto, fuera del banco de pruebas. Este es uno de los inconvenientes principales de presentar el nuevo coche con retraso, y es que los problemas que los demás equipos han sufrido durante la primera semana de pretemporada, la escudería de Hinwill los está sufriendo ahora, a escasas dos semanas del primer Gran Premio de la temporada.


