El Dakar vuelve a dar un ejemplo de deportividad, ¡cuánto tienen que aprender otros deportes!
El Dakar 2020 ha llegado a su fin en la jornada de hoy y tras dos semanas de competición, los pilotos han vuelto a demostrar que la deportividad en la competición es posible. Pilotos que se ayudan unos a otros, que dejan todo por el bien del que tienen al frente y sobre todo, que se alegran por los éxitos que han cosechado otros. Muchos son los capítulos de deportividad que hemos vivido en este Dakar 2020, sin embargo, quería destacar uno que se ha dado hoy en la meta final del rally raid más duro del mundo.
En la meta final del Dakar 2020, que ha dado fin a la duodécima etapa que se ha disputado en la jornada de hoy, hemos visto un gesto de deportividad que muchos deportes podrían aprender. Nasser Al-Attiyah esperaba con los brazos en alto y aplaudiendo a un Carlos Sainz que le acababa de vencer y se había hecho con su tercer Dakar. Un gesto de deportividad puro en el que el qatarí se alegraba enormemente por el éxito que había conseguido su contrincante, con quien tiene una gran relación. Nada más llegar, Nasser Al-Attiyah se fundía en un abrazo con Carlos Sainz, demostrando que todo es posible en una competición tan pura como es el Dakar.



