Cuatro pilotos de motos salvan a Carlos Sainz de un desastre en el Dakar
A media hora del liderato de la general, Carlos Sainz está completando como puede un inicio muy complicado del Dakar. Dos de sus compañeros de equipo ya están fuera de combate, Cyril Despres tras destrozar la parte trasera de su coche en la jornada de ayer, perdiendo muchas horas y Sébastien Loeb, quien se ha visto obligado a abandonar por problemas físicos de su copiloto, Daniel Elena.
El piloto madrileño, a su llegada a meta, ha comentado que tuvieron problemas al principio de la etapa, quedándose atascados nueve minutos por culpa de una arena que estaba muy blando por culpa del calor. Sin embargo, los problemas no terminaron ahí, ya que mientras rodaban a baja velocidad por un cauce de un río seco han semivolcado, salvándoles cuatro pilotos de motos de un desastre absoluto en la quinta etapa al conseguir poner al Peugeot 3008 DKR Maxi de nuevo en el suelo con sus cuatro ruedas.
Sin lugar a dudas, vuelve a relucir la deportividad y la esencia del Dakar, en la que los pilotos no entienden de categoría y todos ponen de su parte para que los participantes salgan hacia delante. Suerte para el madrileño que no ha volcado del todo, ya que hubiera sido mucho mayor su diferencia en meta. Recordemos que ha llegado cuarto a más de 18 minutos del mejor tiempo, el de Stéphane Peterhansel.
«Al inicio de la etapa hemos encontrado arena blanda y nos hemos quedado atascados nueve minutos. Más adelante, rodando muy, muy despacio en un cauce de un río seco hemos semivolcado quedando el coche apoyado sobre mi lado, teniendo que esperar a que llegasen cuatro participantes en moto para podernos sacar. Desde aquí quiero agradecerles muy mucho el gesto que han tenido deteniéndose para ayudarnos para poner el coche en pie. A partir de ahí hemos terminado la etapa con el parabrisas roto, con lo cual teníamos muy mala visión y no podíamos ir muy rápido», comenta Carlos Sainz a su llegada a meta.



