Comparativa DS5 y BMW Serie 3 GT: Berlinas de lujo que llaman la atención
Son diferentes. Su deportividad llama la atención en medio del tráfico ya que son berlinas que no siguen la filosofía del segmento en el que se encuentran y tampoco los estándares de diseño impuestos en el mercado. Tienen un espacio más o menos similar, sin embargo, su zaga es más alargada y tiene una caída más sutil, lo que permite una mejor aerodinámica cuando rodamos a velocidades medias-altas.
Son diferentes. Su deportividad llama la atención entre el tráfico ya que son berlinas que no siguen la filosofía del segmento en el que se encuentran y tampoco los estándares de diseño impuestos en el mercado. Tienen un espacio más o menos similar, sin embargo, su zaga es más alargada y tiene una caída más sutil, lo que permite una mejor aerodinámica cuando rodamos a velocidades medias-altas.
En esta ocasión comparamos el DS5 con el BMW Serie 3 GT. ¿Por qué? Te lo explico rápidamente. Tanto el modelo francés como el alemán son berlinas dirigidas a un público con alto poder adquisitivo, denominadas premium. Uno no es más coche que el otro y sus formas peculiares y alargadas nos han obligado a compararlos. El resto, lo sabrás durante la comparativa que realizaremos en las próximas líneas.
Diseño exterior: Dinamismo como principal prioridad
Cuando vemos ambos modelos, pensamos en la deportividad. Unos modelos que no han querido seguir con los cánones de las berlinas premium, generalmente de tres volúmenes con partes muy diferenciadas. Tanto el BMW Serie GT como el DS5 cuentan con una zaga muy deportiva, con un techo que cae poco a poco y que nos hace respirar deportividad en todo momento.
Comenzando con el BMW Serie 3 GT, en la marca germana se me antoja que han tenido que invertir una gran cantidad de horas de pensamiento, toque, retoques y más toques para que en este coche se hayan cambiado determinadas cosas y se siga pareciendo al Serie 3 normal.
Con pequeñas pinceladas en la parte delantera, es en el lateral y en la zaga donde todas las cosas cambian en el BMW Serie 3 GT. Tiene una trasera completamente poderosa que confirma el aumento de altura con una versión normal del modelo, con una luneta enorme a la par que inclinada, que llega al alerón que se integra perfectamente en la carrocería, justo donde acaba el coche y empieza a descender hacia pilotos, matrícula y demás elementos. En definitiva, el perfil y zaga de este modelo es una mezcla de todos sus hermanos de catálogo.
Por su parte, al DS5 que nos prestó PSA Retail Sevilla-San Lázaro le pasa lo mismo en comparación a la berlina tradicional de la que procede. Es más alto y tiene una caída de techo alargada hasta la zaga con terminación deportiva. Sin embargo, sorprende más su diseño exterior que el del BMW Serie 3 GT, el cual ha recibido pinceladas para diferenciarse.
Afirmo sin temor a equivocarme que a día de hoy el DS5 es el coche más adelantado a nuestro tiempo en cuanto a diseño de todo lo que se vende hoy en día en el mercado del automóvil. Bien es cierto que ha habido en el mundo apuestas arriesgadas, pero este modelo premium francés lo hace con una elegancia admirable.
Cuenta con muchos más detalles, cromados, líneas sinuosas y conceptos casi imposibles, introducidos para configurar un coche que puede ser considerado como diferente, artístico y sobre todo, sorprendente a nivel exterior. Es mucho más atrevido el francés que el alemán y eso debemos aplaudirlo. Además, con el restyling que recibió el año pasado, este DS5 se convirtió en un coche muchísimo más atractivo que el ya desaparecido Citroën DS5, consiguiendo que cuando lo ves desde cualquier ángulo, parece que está esculpido a cincel fino, fino. Por detrás, los grupos ópticos traseros, que en su parte más baja y externa son cóncavos y el cuidado y esmero del doble escape cromado, acompañan a una zaga que cae de manera deportiva y tiene un cristal trasero dividido en dos partes.
Peculiar, que vuelve a romper con los esquemas de una forma más bestia que el BMW Serie 3 GT y que sin duda, hace que el francés esté muy por encima en cuanto a diseño que su competidor alemán. ¡Bravo DS!
Interior: Definición de premium
Montarse en el interior de un coche premium es una auténtica gozada. Diseños a parte, las calidades deben ser de sobresaliente, el agarre y comodidad de los asientos tienen que estar más que a la altura y la sensación de bienestar debe mantenerse en todo momento incluso en los viajes más largos. Esas son las expectativas que tendría de un interior de un coche premium. Y tras analizar tanto el BMW Serie 3 GT como el DS5 puedo asegurar y aseguro que ambos las cumplen con creces.
El Serie 3 GT rezuma BMW desde los cuatro costados. El diseño del salpicadero es prácticamente el mismo que el de la berlina tradicional y además, que el de la mayoría de los modelos de la marca alemana. Me gusta mucho la posición de la pantalla del sistema multimedia, bien integrada y que nos permite no tener que desviar mucho la vista de la carretera para consultarla. Por otra parte, la instrumentación es la clásica en la marca, la cual me parece demasiado clásica y desfasada. A nivel de calidades, como era de esperar y no dudamos en ningún momento, este BMW Serie 3 GT está a una gran altura, quizás un pasito por delante que el DS5, con plásticos blandos en las zonas accesibles al tacto y con grandes ajustes en las zonas no tan accesibles.
En cuanto a habitabilidad, esta es la mejor ventaja del BMW Serie 3 GT en comparación al DS5. Las plazas delanteras están a la par en ambos modelos, sin embargo, las traseras parecen de ministro, gozando de unas cotas imbatibles en el segmento. El pero viene a la hora de acceder a ellas o bajarse. La distancia entre el asiento y el exterior es bastante grande, se les ha ido la mano con el ancho esta vez a los germanos. Además, el maletero es la joya de la corona, ya que gracias a la nueva configuración de la variante GT en comparación al BMW Serie 3 normal, es de 520 litros, 40 litros más que en la versión normal del modelo alemán y 52 litros más que el del DS5.
A nivel de diseño me gusta mucho más el DS5. Debo admitirlo. Es mucho más arriesgado, futurista, en definitiva, al igual que el exterior. Las calidades no tienen nada que envidiar a las del BMW Serie 3 GT, con plásticos blandos en todos los lugares accesibles al tacto y muy buenos acabados en las zonas no tan vistosas. Sin embargo, está un pasito por detrás.
Quizás, lo que menos me guste es la posición baja de la pantalla que te hace desviar mucho la mirada de la carretera y la gran cantidad de botones que sigue habiendo y de pequeño tamaño, a pesar de la reducción de ellos en el restyling del año pasado del modelo. En lo que si pierde este modelo es en habitabilidad interior en las plazas traseras, en las que pueden viajar dos adultos cómodamente, además de ser la tercera bastante utilizable ya que el túnel de transmisión no es muy intrusivo. Sin embargo, no tenemos tanto espacio como en el BMW Serie 3 GT. También hay menos maletero en el modelo francés como he comentado antes.
Comportamiento y motorización: Más confortables que dinámicos
Todo coche premium tiene como finalidad el facilitarte los viajes y la conducción. En este caso, nos encontramos con dos berlinas deportivas que han sido diseñadas para que prime el confort de marcha antes que una conducción claramente sport, con una puesta a punto de chasis y configuración de suspensiones que priman lo comentado.
El Serie 3 GT es más confortable que dinámico aunque no por ello resulta lento, aparatoso o carente de “emoción”, todo ello provocado por un aumento en la distancia entre ejes en comparación a la versión normal. El tarado de las suspensiones es suave y filtra muy bien lo que sucede entre el asfalto y las ruedas. En cuanto a la dirección, es muy correcta y con un tacto muy directo y natural, teniendo como única pega en este aspecto que si tienes seleccionado el modo de conducción ECO, la dirección se vuelve muy asistida.
En cuanto a reacciones, me quedé sorprendido por el sabor de boca agridulce que me dejó. A nivel de motor, con caja de cambios automática y propulsor diésel de 150 caballos, quedamos muy satisfechos con unas respuestas muy lineales, un consumo contenido teniendo en cuenta su potencia y un par que permitía poder encontrar potencia desde muy bajas vueltas. Sin embargo, en carreteras reviradas, vi reacciones que no eran propias de un BMW, con un balanceo de la carrocería más notable de lo habitual, lo que podría restar cierta sensación de control del coche.
Por su parte, el DS5 montaba un motor diésel con caja de cambios manual de 6 velocidades y 150 caballos de potencia. Lo que menos me ha gustado ha sido el tacto de la palanca de cambios, demasiado imprecisa para ser un modelo premium, algo que le resta atractivo al comportamiento dinámico
Sin embargo, la nueva suspensión compuesta por un esquema de tipo McPherson en el eje delantero y un eje torsional con ruedas tiradas en el eje posterior hace que el balanceo de la carrocería en carreteras reviradas sea muy contenido y de una gran confianza a la hora de afrontar giros complicados.
Además, cuenta con nuevos amortiguadores que suavizan las imperfecciones de la carretera y hacen de la conducción una marcha más suave gracias a la tecnología PLV (Preloaded Linear Valve), la cual limita los cambios de inclinación y reduce el esfuerzo del amortiguador, permitiéndonos entrar algo más ligeros en curva reduciendo las inclinaciones de la carrocería.
Me gusta algo más el comportamiento del DS5 en comparación al del BMW Serie 3 GT. Ha sido una pequeña decepción ver como en el modelo alemán se ha perdido la esencia de la marca, algo de lo que ha podido tomar ventaja el francés, ya que pese a que podría aumentar su calidad de rodadura, tiene unas reacciones más nobles.
Resumiendo, nos encontramos con dos coches que flojean en unos aspectos y sacan pecho en otros. Os los he intentado mostrar de la mejor de las formas en esta comparativa y quedan en evidencia en las líneas escritas un poco más arriba. Entre 10.000€ y 20.000€ de diferencia entre el DS5 (más barato) y el BMW Serie 3 GT (más caro). Ahora te toca pensar, ¿te vale la pena tras lo expuesto gastarte la diferencia de precio? Tú decides.









