Comparativa DS4 y BMW Serie 1: Tan diferentes, tan iguales
La llegada de DS, marca premium del Grupo PSA, ha abierto el abanico de posibilidades dentro del segmento de los compactos de lujo. Teniendo en cuenta que el primer pensamiento de un cliente a la hora de comprar un vehículo premium está centrado en las marcas alemanas: BMW, Audi y Mercedes-Benz; desde Francia llega DS para remover el mercado y ofrecer algo diferente, con una calidad de sobresaliente.
Hoy comparamos dos coches que parecen tan diferentes pero son sorprendentemente similares. A lo largo del artículo veremos como a pesar del diseño tan diferente que muestran ambas unidades de prueba y los diferentes conceptos de carrocería, la calidad tanto interior como exterior es similar.
Diseño exterior: Conceptos diferentes
Ponerse al volante de un coche premium siempre es un placer. Da igual que marca de lujo sea y también que nos pongamos ante el modelo casi de acceso a dicha marca. El BMW Serie 1 y el DS4, que nos ha prestado PSA-Retail Sevilla-San Lázaro, son claros exponentes de diseño y por ello, ya tienes una razón por la que te guste conducirlos.

Si nos fijamos en el BMW Serie 1, nos damos cuenta de que el diseño ya está algo anticuado y fuera de juego. En un segmento como el de los compactos, en el que la competencia es muy feroz y las marcas aprietan mucho en este aspecto, debe renovarse de manera obligada. El último retoque que ha recibido en la versión 2017 le ha venido bien, sin embargo, no es nada del otro mundo y tampoco se aleja demasiado de su antecesor y ni mucho menos, de los estándares de diseño que tiene encima este modelo desde hace una década.
De perfil, nos encontramos con un modelo que responde con claridad y contundencia a los cánones de lo que debe ser una carrocería hatchback, con pocas superficies acristaladas, formas definidas pero rectas y elegantes, y una muy leve caída de techo mientras más nos acercamos a la zaga. La firma luminosa parece de plantilla, ya que desde hace bastantes años, los faros dobles integrados en una misma carcasa son elementos que, de momento, parecen intocables. Para mí, en el aspecto de diseño exterior, este BMW Serie 1 sale como claro perdedor, con una apariencia muy gastada ya en el mercado.
Por otra parte nos encontramos el DS4, representando el presente de los estándares de diseño de los compactos. Muchos pensarán que la marca francesa se ha pasado de frenada con el diseño de este modelo, acumulando elementos de diseño, detalles de estética, a diestro y siniestro. No te lo niego, pero todo se ha hecho con criterio, mostrando algo diferente al resto de compactos premium, que buena falta que hacía.
En su corta vida, DS ya ha tenido tiempo de evolucionar el diseño de su modelo y se nota sobre todo en los faros delanteros. El diseño se ha evolucionado para complicarse y casi enrevesarse. Son complicados, con varios apartados, con líneas peculiares, un diseño realmente rebuscado… pero vaya si son bonitos. Funciona.
En el morro vemos mucha personalidad. Una gran presencia de los cromados, con una pieza única que recorre de lado a lado la parte delantera y uniendo los faros. También cuenta con una parrilla realmente grande con unas formas trabajadas y atractivas, y la insignia de DS en tamaño XL. Un diseño trabajado, con elegancia y dejando de lado las similares apariencias con el Citroën C4. Las sinergias reinan por doquier en el mundo de la fabricación del automóvil.
En cuanto a la zaga, es mucho más coupé y fresca en comparación a la del BMW Serie 1. En conjunto, el DS4 gana mucho en presencia dentro del tráfico ya que sorprende sobre el resto de vehículos que habitan las ciudades. Los grupos ópticos tienen extremos puntiagudos, muy oscuros, y por debajo hay un cromado inferior que simula dos falsas salidas de tubos de escape que en realidad sólo tiene una tradicional. También me gusta que el tirador de la puerta trasera esté oculto en el marco de la puerta, consiguiendo una estética deportiva, lo que se llama “coupé mentiroso”. Estos detalles han hecho que el DS4 nos haya gustado más a nivel de diseño exterior que el BMW Serie 1 2017.
Interior: Claro ganador
Cuando te gastas una gran suma de dinero por adquirir un vehículo compacto premium esperas encontrarte ante un interior de calidad, buen diseño y exclusivo. En este último aspecto es donde nos hemos llevado un fiasco en uno de los dos coches que comparamos.
El interior del Serie 1 es similar al de resto de vehículos que tiene en catálogo la marca alemana. BMW siempre se ha caracterizado por una gran homogeneidad en el diseño de sus vehículos y el interior es una gran muestra de ello. A primer golpe de vista lo sabes.
Nuestra unidad de pruebas contaba con un paquete M que beneficiaba terriblemente a la mejora de calidad y diseño del habitáculo. A mí personalmente me ha enamorado. Te montas en este coche y sabes que estás ante un habitáculo diseñado por las mismas personas que te pueden hacer sacar del concesionario un coche que su precio llega hasta los seis dígitos. Eso siempre ayuda. Además, todo está en su lugar, se respira exclusividad con la utilización perfecta de cromados y el tacto de todos los mandos es exquisito.
Pasamos al DS4, dejando de lado de manera parcial el apartado del espacio interior y maletero. En el modelo francés pagas algo menos que por el alemán, a igualdad de equipamiento, sin embargo, sigue siendo una cantidad importante por un modelo compacto. Por ello, a algunos clientes les echa para atrás que el salpicadero del DS4 sea prácticamente similar al del Citroën C4, uno de los coches con mejor relación calidad-precio del segmento C sin lugar a duda.
Sin embargo, hay que aplaudir a DS por su enorme esfuerzo de separarse de Citroën. La calidad del salpicadero con plásticos blandos por todos los lugares donde toques, los detalles de diseño en la consola central, hace que este habitáculo sea muy premium. Una de las cosas que me han encantado, y mucho más que en el BMW Serie 1, son unos asientos espectaculares, que nos han ganado desde el minuto 1 indiscutiblemente. Un pena que el interior tenga un gran parecido al del Citroën C4, ya que las calidades del DS4 son espectaculares y todos los controles están a mano.
Y abarcamos el aspecto del espacio interior. En las plazas delanteras, el espacio disponible es prácticamente similar para afrontar viajes con completa comodidad. Sin embargo, si echamos la vista atrás y nos sentamos en las plazas traseras, el DS4 peca y mucho. El hueco para entrar es muy estrecho por culpa del diseño coupé que tanto le beneficia. Una vez dentro, el saber que no puedes bajar, subir o desplazar la ventanilla trasera incrementa la sensación de un habitáculo trasero pequeño, que no cuenta con un gran espacio hasta el techo. En cuanto a piernas, está bien resuelto, excepto la plaza central que es para uso excepcional.
Por su parte, el BMW Serie 1 es mucho más clásico. Se puede abrir y cerrar las ventanillas, ¡bien!, y el espacio es mucho más holgado, sobre todo hacia el techo, ya que la caída de la zaga no es tan pronunciada. Sin embargo, el túnel de transmisión es mucho más invasivo que en el DS4, por lo que la plaza central es prácticamente inutilizable. Se agradece el sistema que abate el reposacabezas central para lograr una mejor visión directa hacia atrás.
Finalmente, el maletero de ambos modelos son prácticamente iguales. 359 litros del DS4 por los 360 litros del BMW Serie 1. Pese a que tienen una capacidad similar, están muy lejos de los de la competencia que ya llegan a contar hasta con 400 litros utilizables, sin abatir los asientos.
Motorización y comportamiento: Rendimiento a un gran precio
Para esta comparativa, contábamos con un BMW Serie 1 116d, es decir, con la motorización diésel de 116 caballos diésel con caja de cambios automática. Por otro lado, PSA-Retail Sevilla-San Lázaro nos prestó un DS4 Style con el motor BlueHDi 120 S&S con cambio manual de seis velocidades. Dos motorizaciones para un cliente que quiere un coche de gama alta poco “tragón”, económico y eficiente.
Los dos motores tienen un funcionamiento similar y trabajan con una gran eficiencia. Desde las 800/850 vueltas son prácticamente utilizables y los consumos en autovía en trayectos largos son entre los 4,5 y 5 litros. Vale que no tengas una potencia completamente excesiva, pero es suficiente para viajar de manera confortable y tener una potencia disponible a la hora de intentar superar condiciones complicadas en momentos puntuales. Sin embargo, el BMW Serie 1 tiene un modo Sport, el cual te da para pintarte una sonrisa en la cara en tu carretera habitual de curvas. El dinamismo del Serie 1 y el trabajo de suspensiones y chasis valen para ello, aunque no cuentes con una potencia que te vuelva loco.
Por su parte, el DS4 no es tan apto a nivel dinámico. No cuenta con un modo Sport, ya que nuestra unidad de pruebas prestada por PSA Retail Sevilla-San Lázaro era el acabado Style y para tener esa opción debes tener los acabados deportivos del modelo. Además, las suspensiones y chasis están más orientadas en el DS4 al confort más que al rendimiento deportivo. Las suspensiones tienen un recorrido amplio y no son nada firmes, más bien suaves y cómodas, y por ello, en asfalto nuevo rodar es un auténtico placer. Incluso cuando está bacheado, en una carretera en mal estado, al interior todo llega filtrado, tamizado, y no se pierde demasiado el confort de marcha. En este aspecto, el DS4 está un pequeño paso por delante del BMW Serie 1.
Sin embargo, a nivel dinámico el BMW Serie 1 está un paso por delante. El empaque es sobresaliente. Mi predilección por el tacto de su volante queda al margen. Suspensiones, amortiguaciones, dureza de la dirección, tacto de frenos… son las cosas donde los coches marcan diferencias y se nota si de verdad están bien equilibrados… y el BMW Serie 1 2017 lo está. Por su parte, el DS4 está más orientado al confort y una conducción algo menos deportiva. Sus suspensiones tienen un tarado algo blando y la dirección es un poco más asistida de lo que me gustaría, lo que nos ha hecho ver la filosofía de DS en sus modelos menos radicales.
En definitiva, 5.000 euros de diferencia entre el DS4 y el BMW Serie 1 es lo que existe entre los precios de los coches que hemos probado. A nivel de equipamiento estaban a la par y cada uno destaca en unos aspectos mientras que flojea en otros. Después de esta prueba, te queda decidir con cuál te quedas.










