Comparativa Citroën C4 Aircross vs. Mitsubishi ASX: Primos hermanos
Es evidente que el mercado en España está protagonizado por los SUV Compactos. En el futuro no tengo ni la más remota idea sobre qué tipo de coches vamos a conducir, sin embargo, de lo que estoy completamente seguro actualmente es que el segmento de los SUV es el más importante en el mercado automovilístico español, y así lo demuestran las cifras de ventas de todas las marcas.
Es por esto que todas las marcas, hasta las más reacias a ello, han apostado por este segmento y se han aventurado a desarrollar un modelo que se adecúe a las expectativas que tiene un cliente con este tipo de coches. Sin embargo, Citroën apostó junto a Mitsubishi por una plataforma en la que basar su modelos para el segmento de los SUV, y a partir de ahí nacieron el Mitsubishi ASX y el Citroën C4 Aircross, los cuales en el día de hoy tenemos el lujo de comparar.
A pesar de que son primos hermanos al estar desarrollados a partir de la misma plataforma, compartiendo el mismo interior y motor, vamos a intentar buscarles las cosquillas a ambos modelos para diferenciarlos el uno del otro de cara a un potencial cliente que esté interesado en adquirir alguno de los dos. ¡Vamos a ello!
Diseño exterior: Adquiriendo estilos
A la hora de desarrollar un coche desde la misma plataforma, muchos aspectos de la carrocería son parecidos. En este caso, tanto el Mitsubishi ASX, como el Citroën C4 Aircross no se parecen en cuanto estilo, sin embargo, si nos fijamos en las formas de la carrocería, y en concreto, en la silueta de perfil, nos encontramos con dos coches muy parecidos. Sobre todo, en el diseño de la zaga vemos dos modelos que son casi calcados.

Sin lugar a dudas, durante esta prueba vamos a hablar sobre los numerosos aspectos en común que tienen estos dos modelos, razón por la cual es tan complicado compararlos. Sin embargo, como hemos comentado hace unas líneas, vamos a intentar buscarle las cosquillas a ambos coches y encontrarle las diferencias. En cuanto a diseño exterior nos encontramos ante dos modelos que pese a parecerse en formas y líneas, ambos han recibido la esencia de cada marca.
En el caso del Citroën C4 Aircross, la firma luminosa es característica a los antiguos modelos de la marca francesa, ya que la actual personalidad que tiene los coches galos es diferente a la del SUV que tenemos hoy entre manos. Sin embargo, como comenté en la prueba individual de este modelo, el doble chevron tiene un papel fundamental en el techo que sin duda, da un toque muy atractivo al conjunto. Por otra parte, los faros traseros me recuerdan mucho a los del DS5 ya que el apéndice con el que cuenta es muy similar al del coche premium de la marca DS. También destaca el techo flotante y el detalle de la rosa de los vientos, la cual introduce un toque filosófico al coche.
En frente está el Mitsubishi ASX, que al igual que el Citroën C4 Aircross, cuenta con rasgos característicos de la marca. Yo, como amante de los rallyes que soy, me encanta el diseño exterior del modelo japonés. Su gran parecido, sobre todo en el morro, con el Mitsubishi Lancer Evolution, me ganó desde el primer momento. Compartiendo formas con el C4 Aircross, que pese a que lo he repetido infinidad de veces, me gusta más la personalidad que tiene el Mitsubishi ASX, aunque no es una preferencia muy exagerada.
Por otra parte, personalmente, la trasera del coche japonés se me parece mucho a la del BMW X5, sobre todo por la firma luminosa. Además, cabe destacar que las llantas del Mitsubishi ASX eran bastante más atractivas que las del Citroën C4 Aircross, sin embargo, también hay que comentar que las del modelo francés son las más básicas que se comercializan.
En definitiva, las principales diferencias que encontramos son el diseño de morro y zaga, ya que en cuanto a concepto y líneas de la carrocería, son casi similares. En este apartado, no hay uno mejor que otro, ya que en mi opinión son ambos iguales de buenos, por lo que de cara a un potencial cliente, elegirás en este apartado al coche que mejor te entre por los ojos.
Interior: Dos gotas de agua
Poniendo como diferencia que el Citroën C4 Aircross que nos prestó Comercial Citroën Sevilla no contaba con pantalla táctil multimedia, mientras que el Mitsubishi ASX sí, y que los volantes, logo incluido, eran diferentes; el resto del interior de ambos modelos que hoy comparamos, son similares.
Si nos montamos en ambos coches, son dos gotas de agua. Nos encontramos ante interiores de estilo japonés por lo que significa que este aspecto le pega muy bien al Mitsubishi ASX, sin embargo, al Citroën C4 Aircross le queda un poco raro. Un diseño muy clásico, con todo en negro excepto algunos detalles en cromado, no es un concepto que se adecúe a los interiores de la marca gala, por lo que la primera vez que te subes al Citroën C4 Aircross, tienes que mirar al logotipo del volante para creerte que estás subido en un coche de la marca del doble chevron.
Por otro lado, el Mitsubishi ASX era el acabado tope de gama, por lo que en tema de extras no se cortaba ni un pelo. Con una pantalla táctil enorme, además de la que estaba colocada entre los marcadores de velocidad y revoluciones, los detalles en cromado eran más abundantes, además del diferente diseño de algunos de los botones que tenía la unidad japonesa.
Se nota que el interior ha sido diseñado por Mitsubishi ya que tanto el volante, como algunas zonas del salpicadero han sido rediseñados para el último restyling del Mitsubishi ASX, mientras que el Citroën C4 Aicross sigue manteniendo todo el diseño de salpicadero y consola central de la primera versión del modelo japonés.
Dejando acabados superiores e inferiores de lado, ya que los asientos de cuero y el arranque por botón que tenía el Mitsubishi ASX, eran aspectos con los que no contaba el Citroën C4 Aircross, ambos interiores son gotas de agua. Sin embargo, me gusta algo más el diseño del volante del coche japonés ya que me parece estar más trabajado y a la última, mientras que el tacto de la palanca del cambio del Citroën C4 Aircross me convenció algo más que la del Mitsubishi ASX. Esas son las únicas diferencias que he conseguido encontrarle a ambos modelos, ya que salvo a pequeños detalles, en el interior son dos gotas de agua.
Motorización: En esta ocasión, es Mitsubishi quien echa mano de Citroën
Fruto de la colaboración entre Citroën y Mitsubishi para desarrollar tanto el ASX como el C4 Aircross, en los dos puntos anteriores hemos visto como la marca gala ha echado mano del diseño exterior e interior del modelo japonés para introducir su SUV al mercado. Sin embargo, en el aspecto de la motorización ha sido Mitsubishi quien ha decidido utilizar un elemento indispensable del Grupo PSA, y en concreto de Citroën, para equipar a su modelo con el motor francés.
Tanto el Mitsubishi ASX como el Citroën C4 Aircross montan el mismo motor. En el caso del modelo japonés, un propulsor denominado 160 DI-D con tracción delantera, manual y de 6 velocidades, rinde a 114 caballos de potencia, siendo este del Grupo PSA. Por otra parte, el Citroën C4 Aicross cuenta con el mismo propulsor, denominado con su nombre original, BlueHDI 115 S&S de 6 velocidades y tracción delantera.
Mismas características y rendimiento similar. En cuanto a consumo, el Citroën C4 Aircross estaba un pequeño paso por delante del Mitsubishi ASX ya que el modelo francés registró en las mismas condiciones, recorriendo un trayecto similar, 6.5 litros, mientras que el japonés estuvo dos décimas por delante, 6,7.
Si echamos mano al rendimiento del motor en los dos modelos, notamos pocas diferencias. Sinceramente, salvo el pequeño detalle de las dos décimas de diferencia en la cifra de consumo, tanto el Mitsubishi ASX como el Citroën C4 Aircross tienen un rendimiento similar en las diferentes situaciones en las que los hemos puesto a prueba. Quizás, he notado algo más vivo al motor de 115 caballos del Grupo PSA en el Citroën C4 Aircross, sobre todo en la salida de las curvas, sin embargo, la diferencia es ínfima.
Este propulsor lo hemos probado infinidad de veces y lo conocemos como la palma de nuestra mano. Sabemos su potencial y la finura que tiene a la hora de funcionar, no pareciendo un diésel en algunas ocasiones. A 120 km/h el motor va a 2.500 revoluciones y su consumo se estabiliza en los 5,5/5,7 litros a los 100 kilómetros en ambos modelos, por lo que es muy apto para viajes largos. Sin duda, una buena apuesta de ambas marcas.
Comportamiento: Hechos para devorar kilómetros
Misma plataforma, chasis y motorización hacen que estos dos coches sean prácticamente iguales. Soy consciente de que las diferencias que os he presentado en esta comparativa son ínfimas, pero también soy realista y aseguro que quien esté indeciso a la hora de elegir ambos modelos, debe guiarse por sus sensaciones y sobre todo, por el coche que más le entre por los ojos en cuanto a diseño. En este aspecto de comportamiento, salvo la diferencia de rendimiento que encontramos a la salida de las curvas cerradas, gracias a una mejor respuesta del motor en el Citroën C4 Aircross; no hemos encontrado ninguna diferencia más.
Tengamos en cuenta una cosa. Tanto el Citroën C4 Aircross, como el Mitsubishi ASX, no son todoterrenos, a veces las apariencias engañan. Son SUV-Compactos, y como todos los vehículos de este segmento, están fabricados para rodar con un gran confort en carretera y a la vez para permitir al conductor alguna aventura campestre.
Insistiendo en lo dicho, el Mitsubishi ASX como el Citroën C4 Aircross son coches aptos para devorar kilómetros sin despeinarse. Sus tarados de suspensiones están orientados al confort y el nivel de dureza a la hora de afrontar baches es perfecto, ni muy duro que haga que se te salten los empastes, ni tampoco demasiado blando para que la carrocería balancee demasiado y acabes con un buen mareo encima. Tanto el modelo japonés, como el francés, cuentan con una comodidad evidente para afrontar viajes largos, por lo que podemos definirlos como coches muy aptos para familias que necesitan espacio, pero no quieren hacerse con un monovolumen.
Sin embargo, como he dicho siempre, cuando tengo la oportunidad de probar un coche del segmento de los SUV-Compactos, siempre me gusta sacarlos fuera del asfalto y ver su cualidades dinámicas en pistas y franqueos que los pongan un poco entre las cuerdas. Hay que ser objetivos y tener en cuenta que no nos encontramos ante un 4X4, por lo que no podemos exigirle tanto como a un Land Rover, por ejemplo. Sin embargo, tanto el modelo francés como el japonés pueden tener sus batallitas fuera de la carretera, y me han sorprendido ambos gratamente.
Hay modelos que directamente reniegan el campo y circulan por él pidiendo a gritos algo de asfalto, sin embargo, tanto el Citroën C4 Aircross como el Mitsubishi ASX se han defendido muy bien en los franqueos y recorridos por pistas que no estaban en tan buen estado. Esto se ha visto favorecido por un buen tarado de las suspensiones que buscaban el confort en carretera y además, permite sacarnos de situaciones comprometidas fuera del asfalto. Sin embargo, el morro del Mitsubishi ASX se ha visto más apurado a la hora de pasar obstáculos, ya que el ángulo de ataque es algo inferior al que tiene el Citroën C4 Aircross, el cual está en mi opinión, un pequeño paso por delante en comportamiento fuera de carretera.
En definitiva, nos encontramos con dos coches similares. Desarrollados sobre la misma plataforma, compartiendo el mismo interior, y montando el mismo propulsor de origen Peugeot/Citroën, tanto el Mitsubishi ASX como el Citroën C4 Aircross son apuestas seguras en el segmento de los SUV-Compactos. Como he comentado antes, si estás indeciso entre ambos modelos, y no sabes cuál comprarte, permíteme que insista en el consejo que te he dado hace unas líneas. Guíate por tus gustos y quédate con el que mejor haya entrado por tus ojos. Por lo demás, te has comprado un gran producto.








