Citroën crea una especie de competición en el WRC2 para evaluar a sus talentos
Citroën siempre ha apostado por los jóvenes talento y parece ser que lo seguirá haciendo. Desde que acertaran de pleno al descubrir a un joven Sébastien Loeb y subirlo de forma casi inmediata a un World Rally Car, los chevrones siguen creyendo en el talento de los pilotos de las categorías inferiores. Además de seguir siendo el suministrador de coches de la categoría JWRC, la ascensión de Stéphane Lefebvre al equipo oficial supone una motivación extra para los pilotos que llegan desde abajo.
Citroën quiere encontrar un buen sucesor para Stéphane Lefebvre en categorías inferiores y por eso han creado una especie de competición extraoficial dentro de la categoría WRC2 para evaluar con más detalle la capacidad de los pilotos que conducen un Citroën DS3 R5. En Citroën también quieren saber si la facilidad con la que Quentin Gilbert se hizo el año pasado con los títulos del JWRC y WRC3 fue debida al bajo nivel de sus rivales o porque nos encontramos ante uno de los pilotos diamantes que nacen desde abajo y que se convertirá en el próximo Loeb o Ogier. Por otra parte, Volkswagen junto a Skoda sigue en busca y captura de un joven talento alemán que pueda aumentar la promoción de la marca en el país germano.
Dejando al Grupo Volkswagen de lado, parece ser que a los galos les sobran las opciones de futuro. Yves Matton, jefe de Citroën Racing ha creado esta especie de competición extraoficial para poder evaluar a los jóvenes talentos, entre ellos Quentin Gilbert, que pilotarán un Citroën DS3 R5 durante toda la temporada 2016 del WRC2. Además, AUTOhebdo afirma que esta competición será completamente interna y extraoficial, y servirá para emular dentro del WRC2, un estilo JWRC. Sin duda, creo que es una buena opción por parte de Citroën para vigilar a los nuevos talentos que emergen desde las categorías inferiores. Estos talentos tienen nombres como Quentin Gilbert, Karl Kruuda y Sébastien Chardonnet. Sin embargo, no se espera que el mexicano Ricardo Triviño se tenga en cuenta aunque pilote un Citroën DS3 R5. Por otra parte, Quentin Giordano a lo mejor se arrepentirá de haber anunciado ayer un acuerdo con Sébastien Loeb Racing para competir en el WRC2 con un Peugeot 208 T16 R5.

