Chris Amon, la leyenda de la F1, ha muerto a los 73 años
Chris Amon, el que muchos consideran como el mejor piloto que nunca ha ganado una carrera de Formula 1, ha muerto hoy a los 73 años de edad en Nueva Zelanda.
Amon debutó en el año 1963 en el Gran Premio de Mónaco con la escudería Parnelli, y a pesar de la mala temporada y de su grave accidente en el GP de Italia, donde se partió varias costillas, continuó en el equipo y en la temporada del 1964 consiguió sus primeros puntos.
Su mayor logro fue ganar las 24 horas de Le Mans a bordo de un Ford GT 40 Mark II en 1966. Tras esta victoria, Enzo Ferrari lo contrató para correr en 1967 en uno de los coches de la Scuderia. Consiguió algunos podios para los del ‘Cavallino’, pero la temporada se vio ensombrecida por la muerte de su compañero de equipo, Lorenzo Bandini, en el Gran Premio de Mónaco.
El neozelandés mostró una gran velocidad en su etapa en Ferrari, y tuvo una gran racha de poles. La mala suerte se cebó con él, ya que no pudo transformar ninguna de estas poles en victorias, lo cual le llevo a una gran frustración. Pasó por los equipos March, Matra, Tyrrell y el suyo propio, y su suerte parecía no cambiar, ya que no consiguió ninguna victoria en la máxima competición.
En 1976 se unió al equipo Ensign, y tuvo el famoso accidente con Niki Lauda en el Gran Premio de Alemania. A partir de aquí solo disputó una carrera más. Esta última carrera fue el Gran Premio de Canadá con el equipo Wolf-Williams. Una vez finalizada esta temporada decidió volver a su Nueva Zelanda natal a ayudar con la granja familiar.
Chris Amon siempre ha estado ligado al mundo del automóvil apareciendo en anuncios o programas, y en 2003 disputó un rally como copiloto.
Ha muerto en el hospital de Rotorua este miércoles, tras una dura batalla con el cáncer. Las muestras de cariño de parte del mundo de la Fórmula 1, se van sucediendo desde el comienzo de la mañana, uno de ellos ha sido Ron Denis, el cual le rinde homenaje en un comunicado que ha publicado el equipo McLaren.
Descanse en paz.