Charles Leclerc cree que su padre estaría orgulloso de él: «He cumplido uno de sus sueños»
En 2017, mientras Charles Leclerc competía en la Fórmula 2, su padre Hervé Leclerc, se debatía entre la vida y la muerte fruto de una enfermedad. Poco antes de que se despidiera de su padre para siempre, el piloto monegasco le dijo a su padre que ya tenía un asiento para la próxima temporada en la Fórmula 1. Aunque es cierto que en 2018 debutó con Sauber en el «Gran circo», en el momento en el cual se lo dijo a Hervé mintió, ya que no tenía ninguna garantía de un debut en la máxima categoría del automovilismo.
«Se lo dije un poco antes de firmar oficialmente un contrato. Pero al final, no ha sido una mentira porque ahora estoy en la Fórmula 1 con Ferrari. He cumplido uno de sus sueños (estar en Fórmula 1), pero aún me falta ser campeón del mundo. No lo he conseguido todavía, pero trabajaré sin descanso para conseguirlo», declara Charles Leclerc para la ‘BBC’.
El piloto monegasco ha sufrido grandes pérdidas que le han hecho más fuerte y le hacen competir con un propósito, honrarles. Primero fue la de su gran amigo Jules Bianchi en 2015 y dos años más tarde la de su padre. Tan solo tres días después de perder a su padre, tenía que participar en la carrera de F2 en Azerbaiyán. El pupilo de Ferrari demostró una inmensa fortaleza mental al conseguir la pole y ganar la carrera, dedicándosela a Hervé.
«Fue duro de asimilar, porque le perdí el miércoles antes de ir a la carrera. Lo único que me dije a mí mismo es que verme correr significaba mucho para mi padre. A él no le hubiera gustado verme triste y hacer un mal fin de semana. Mi padre hubiera querido que yo ganase la carrera para él y así fue», finaliza.

