Charles Leclerc corta las alas de Red Bull y se lleva el triunfo en el Gran Premio de Austria
Charles Leclerc se lleva el triunfo en el Gran Premio de Austria tras la debacle de Red Bull, cuya degradación termina con todas las opciones de Max Verstappen. Lewis Hamilton completa el podio después de la rotura de motor de Carlos Sainz y la pésima actuación de los comisarios en el Red Bull Ring.
Un arranque de carrera limpio, manteniéndose las primeras posiciones con el orden de la parrilla de salida. Charles Leclerc optaba por no cometer el error de la sprint de ayer y rápidamente se situaba en la parte izquierda del asfalto, asegurándose la posición frente a un Carlos Sainz que se veía acorralada por su propio compañero de equipo. En la curva cuatro, un toque entre George Russell y Sergio «Checo» Pérez mandaba al mexicano a la grava y conllevaba una sanción de cinco segundos para el británico.
En la lucha por el liderato, Max Verstappen abría hueco en los primeros giros, pero no tardaba en ser atrapado por el piloto monegasco. La rápida caída de los neumáticos en el monoplaza del líder provisional del campeonato dejaba el adelantamiento en bandera para Charles Leclerc, que asumía la primera posición sin mayores inconvenientes. Perdiendo tiempo en segunda posición, Red Bull llamaba a su piloto para cambiar al compuesto más duro.
Y con la temprana parada de Max Verstappen se evidenciaba la intención de pasar dos veces por el pit-lane, contrariamente a lo previsto antes de la carrera. Por su parte, el rendimiento de Charles Leclerc le permitía abrir un hueco de más de cuatro segundos respecto a Carlos Sainz y todas las miradas apuntaban a los siguientes pasos a seguir por la escudería italiana. Mientras tanto, el espectáculo se brindaba en la zona media con una bonita batalla en pista.
Con Pierre Gasly liderando el grupo frente a Guanyu Zhou y Fernando Alonso con neumáticos usados y ambos Haas, Esteban Ocon y Lando Norris con compuesto nuevo, se nos regalaba una interesante lucha durante varias vueltas. Casi que al mismo tiempo, la estructura de Milton Keynes retiraba el monoplaza del piloto mexicano, que no conseguía remontar posiciones ni tiempo debido a los daños que arrastraba desde el inicio de la prueba.
Ambos Ferrari pasaban por el carril de boxes antes de la vuelta treinta de carrera, prácticamente confirmándose, también, su plan de ir a dos paradas. Más si cabe con el pobre rendimiento de Max Verstappen durante esta jornada, sufriendo una degradación nunca antes vista esta temporada en el monoplaza anfitrión en este Gran Premio de Austria. Una nueva parada antes de llegar al giro número cuarenta descartaba toda su opción a la lucha por la victoria de hoy.
Un nuevo incidente en la curva cuatro, esta vez entre Pierre Gasly y Sebastian Vettel con el piloto alemán siendo expulsado a la grava, desembocaba en una penalización de cinco segundos para el de Alpha Tauri. Simultáneamente, los líderes de carrera doblaban hasta, casi, el top5 de la clasificación. Un nuevo pit-stop de los dos Ferrari, ya definitivo, les permitía adelantar a Max Verstappen, nuevamente sobre la pista, a falta de algo más de diez vueltas para la conclusión.
Mientras tanto, el gran golpe de la jornada llegaba con el abandono de Carlos Sainz. El motor del piloto madrileño se rompía en plena recta y se veía obligado a detenerse. A destacar, la ineptitud de los comisarios del trazado austriaco, desaparecidos durante casi un minuto en el que el Ferrari comenzaba a arder y descendía en pendiente. Unos instantes de tensión y de peligro máximo para el ganador del pasado fin de semana, casi envuelto en llamas sin ningún tipo de asistencia.
En los últimos giros, Charles Leclerc reportaba problemas en el acelerador y Max Verstappen reducía enormemente la distancia, aunque el monegasco lograba resistir y cruzaba la línea de meta en primera posición. Tras él, Max Verstappen, Lewis Hamilton, George Russell y Esteban Ocon, destacando la doble puntuación de McLaren, Haas y de Valtteri Bottas con Fernando Alonso undécimo como consecuencia de un fallo en boxes que le obligaba a hacer una doble parada.

