Carlos Sainz es optimista de cara al Dakar pese a la complejidad de su Audi
Carlos Sainz dejó de lado el competitivo proyecto de Mini X-Raid con sus buggyes para afrontar un nuevo reto deportivo de la mano de Audi Sport. El veterano piloto madrileño forma parte del nuevo proyecto de la marca alemana con el que quieren ser pioneros en el rally raid más duro del mundo, trabajando para encontrar soluciones innovadoras que le permitan poder desarrollar tecnologías más ecológicas.
El Audi RS Q e-tron cuenta con una tecnología realmente compleja en la que han trabajado para que funcione todas a una y de forma competitiva. En las entrañas de este prototipo hay una gran batería, un motor del DTM y uno de la Fórmula E. Dos tecnologías que juntan el presente y futuro de la automoción con el objetivo de vencer siendo más ecológicos. Carlos Sainz trabaja de lleno en este proyecto en el que es optimista, pero del que también asegura que es más complejo de lo que esperaban.
«Hay que ser optimista antes del Dakar. Tienes que ir ahí con la actitud y las ganas de hacerlo lo mejor posible. Siempre piensas que puedes ganar, porque si no es difícil encontrar la motivación y la razón para esforzarte en todo. Ha sido un trabajo muy duro por parte de todo el equipo para poder estar este año en la salida del Dakar con el tiempo que hemos tenido, con este coche. Sigo siendo moderadamente optimista, pero sabiendo que el primer año de un coche siempre es complicado, da igual qué coche sea. Si encima es un coche complejo, pues es doblemente complicado, pero nunca se sabe. Sabía que era un proyecto complicado y difícil. Sobre el papel sabía que sería complicado, pero cuando hemos empezado a trabajar de verdad en el coche, es todavía más complicado tecnológicamente de lo que yo me podría haber esperado o intuido antes de iniciar el proyecto. Eso le da aún más valor a que estemos en la salida del Dakar con el poco tiempo que hemos tenido», comenta Carlos Sainz en una presentación del coche en Munich junto a la marca de los cuatro aros.



