A Carlos Sainz no se le caen los anillos y demuestra una deportividad admirable en el Dakar 2019
Carlos Sainz tuvo problemas al comienzo de la carrera. Una rotura de suspensión cuando marchaba en las primeras posiciones de la etapa y sobre todo, de la general, le dejaba fuera de tener cualquier oportunidad de luchar por la victoria, la que sería la tercera en su palmares. Sin embargo, lejos de abandonar al no contar con las posibilidades necesarias para luchar por el triunfo final, el madrileño ha dado una lección de deportividad a todos.
Deportividad, amor por el deporte y sobre todo, valores de equipo. Carlos Sainz ha continuado en el Dakar con el objetivo de ayudar en todo lo posible en el Dakar 2019 y en la etapa de ayer, la séptima, fue todo un ejemplo de ello. Al madrileño no se le cayeron los anillos y pese a ser el vigente campeón, no dudó en tener un papel fundamental en la victoria de ayer de Stéphane Peterhansel, máxima baza de X-Raid para conseguir la victoria del Dakar.
Ambos hicieron equipo y el dos veces ganador del rally fue un mochilero de excelencia para el francés. En el siguiente vídeo, podemos ver como Carlos Sainz se paró al lado de su compañero de equipo que evidencia tener problemas y continúan posteriormente la marcha detrás de él.
Sin lugar a dudas, una lección de pasión por el automovilismo, deportividad y pureza que pocos pilotos han demostrado en el Dakar. El madrileño deja claro que ante todo es un piloto de equipo y forma parte de una estructura, por lo que siempre deberá trabajar para el beneficio de esta. Sin lugar a dudas, admirable.



