Carlos Sainz, sobre Mick Schumacher: «Mi padre me dijo ‘o muerdes o te morderán'»
Carlos Sainz cuenta con la presión de contar con un apellido que ha tenido una historia positiva en el mundo del automovilismo. Su padre es dos veces campeón del mundo del Mundial de Rallyes, además de ser dos veces ganador del Rally Dakar, algo que le ha hecho ser conocido desde pequeño y en las categorías inferiores. Por ello, el joven piloto madrileño le da un consejo a Mick Schumacher, que está siendo continuamente comparado con su padre, Michael Schumacher
El de McLaren habla sobre su experiencia a lo largo de su larga carrera deportiva, en la que ha tenido que lidiar con la presión de apellidarse Sainz. Por ello, habla sobre lo que ha vivido y le da un consejo a Mick Schumacher, quien afronta una temporada decisiva para su carrera deportiva en la Fórmula 2.
«A veces tener la atención de los medios de comunicación no es malo, Mick está en una buena posición ahora mismo. Yo nunca me ofendí porque me llamaran ‘hijo de’. No sé si fui demasiado niño, demasiado inocente. No sabía que a mí se me tenía un poco más de ganas que al resto. Hay niños que son muy malos. Yo intentaba ser amigo de todos, intentaba relacionarme con mucha gente, pero luego llegaba a pista y me daban por todos los lados», comenta.
«Mucha gente se fijaba en mí, en lo que hacía, en los resultados que conseguía. Era duro entonces, pero intenté sacar la parte positiva. Tener a un padre bicampeón sólo me ha ayudado a mejorar todavía más como piloto. Hubo un punto de inflexión, sobre todo cuando di el salto a internacional, cuando salí de España, que tuve que dejar ese ‘buenismo’ y ser un poco más agresivo, a partir de ahí cree un poco el perfil de piloto», añade.
Por otra parte, habla sobre los continuos consejos que le daba su padre con el paso de los años dentro del mundo del automovilismo. El principal consejo que le dio fue que fuera más agresivo y ambicioso a la hora de afrontar los retos que tenía por delante, algo que tuvo que hacer para intentar hacerse un lugar en un mundo tan competitivo como es el del automovilismo.
«Me ayudó un poco mi padre, él tenía 45 años entonces, sabía lo que pasaba. Me lo decía, pero yo no le creía mucho, hasta que me empecé a dar cuenta de lo que estaba pasando y me puse un poco más serio. Me dijo ‘o muerdes o te morderán’ y entonces decidí que empezaría a morder y comencé a ganarme un poco el respeto. Desde entonces me fue un poco mejor, pero creo que es un poco consecuencia de ser un niño. Cuando todo eso pasaba, yo tenía 12, 13 ó 14 años, no te das cuenta», finaliza.



