Carlos Sainz desvela la razón de su carrera para olvidar en México
Carlos Sainz salió del Gran Premio de México con la sensación de haber librado una batalla perdida de antemano. Las cosas ya no comenzaban nada bien para el madrileño desde una 12ª posición que era fruto de una penalización de cinco posiciones que arrastraba de Austin, algo que le obligaba a tener que remontar si quería optar a puntos. Pero en los primeros compases de la carrera, el madrileño se vio envuelto en el cúmulo de incidentes que hubo en las primeras curvas, sufriendo un toque, aparentemente leve, que le acabaría condenando toda su carrera. En la confusión de la salida —con Alonso por dentro, Ocon moviéndose en medio y Lawson por fuera—, Sainz tuvo que esquivar para evitar males mayores y terminó golpeando al Racing Bulls del neozelandés. El resultado: una llanta dañada, sensores rotos y un Williams maltrecho desde la primera vuelta.
Un toque que tuvo grandes consecuencias ya que dañó uno de los sensores que se encuentran en las ruedas y que detectan la velocidad de las mismas. Eso hizo que el sistema del limitador de velocidad del pitlane fallara y provocó dos sanciones consecutivas de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane, ambas derivadas del mismo fallo electrónico causado por el golpe inicial. Un castigo doble que acabó con cualquier opción de puntos justo cuando el ritmo comenzaba a brillar.
«Había una melé en la Curva 1 entre, creo, Fernando Alonso, yo, Esteban Ocon, un Racing Bulls… hemos entrado tres o cuatro en paralelo y nos hemos tocado un poco entre todos. Eso ha dañado mi llanta delantera izquierda, el primer stint iba lleno de vibraciones y la rueda estaba dañada, no podía empujar. Luego se me han roto los sensores de velocidad del pit limiter, por lo tanto cada vez que entraba al pit el coche no sabía a qué velocidad iba. Nos daban una penalización cada vez que entrábamos a boxes. Cuando he tenido aire limpio y he podido tirar con la rueda blanda íbamos los más rápidos de la zona media. Pero una vez más, al final la penalización de ayer, salir más atrás de lo que tocaba, la melé de la Curva 1… me ha tocado justo donde andaba yo, y la Curva 1 de México siempre es problemática. Si dañas la llanta, luego dañas los sensores y luego no tengo pit limiter, no me funciona, el coche empieza a saltar… era un desastre. Pero bueno, hay que seguir en la buena línea que llevamos de feeling con el coche y de clasificaciones. Estoy seguro de que si hoy hubiese salido séptimo más adelante, este problema no nos hubiese tocado. Al final, la penalización de Austin es lo que nos ha costado el fin de semana», comenta Carlos Sainz.



