Callum Ilott domina a placer en Silverstone y ya es líder de la Fórmula 2
Callum Ilott se ha llevado la victoria en la carrera larga del Campeonato FIA de Fórmula 2 en Silverstone. En este segundo fin de semana de la categoría en el trazado británico, acompañando esta vez a la Fórmula 1 en su Gran Premio 70º Aniversario, el piloto británico del equipo UNI-Virtuosi ha sido capaz de imponerse a sus rivales en una carrera que ha estado marcada nuevamente por la gestión de neumáticos. El danés Christian Lundgaard (ART) ha sido segundo tras rodar prácticamente en solitario toda la carrera, ya que ni ha podido atacar a Ilott, ni se ha visto atacado por el tercer clasificado, Jack Aikten (Campos).
La cuarta posición la ha logrado el ruso Nikita Mazepin (Hitech), mientras que Louis Delétraz (Charouz) lograba el quinto puesto. Yuki Tsunoda (Carlin) era sexto, mientras que los dos Prema, el Mick Schumacher y el de Robert Shwartzman, cruzaban meta séptimo y octavo respectivamente, siendo el ruso el poleman para la carrera del domingo, aunque pierde el liderato del certamen. La zona de puntos la cerraban Guanyu Zhou (UNI-Virtuosi) y Felipe Drugovich (MP).
Con el propio Callum Ilott partiendo desde la posición de honor tras llevarse la pole en la jornada de viernes, la mala salida de Christian Lundgaard desde la segunda plaza condicionaba los primeros metros de carrera. Dan Ticktum era capaz de colocarse segundo rápidamente, tratando de presionar al líder durante el transcurso de la primera vuelta de carrera, aunque el ritmo impuesto por Ilott le obligaba a tener que conformarse con rodar segundo. Por detrás, Pedro Piquet calaba su monoplaza en parrilla y se quedaba descolgado, mientras que Guilherme Samaia visitaba la graba de la curva Woodcote en el primer giro sin mayores consecuencias.
Dan Ticktum cometía un error en la vuelta tres y perdía dos posiciones, mientras Ilott seguía estirando el grupo mostrando un gran ritmo en solitario. Sin embargo, los neumáticos no tardaban en elegirse nuevamente como protagonistas, ya que los coches con goma blanda empezaban a perder ritmo a marchas forzadas, sobretodo los del británico Dan Ticktum, que perdía posiciones casi en cada curva. Como consecuencia de este debacle con la goma blanda, la mayoría de pilotos que arrancaron con este compuesto optaba por parar en la vuelta 6 de carrera, esperando un giro más el líder de carrera, quien paraba en la vuelta 7.
Tras esto, empezaba una carrera de gestión con Mick Schumacher liderando con el compuesto duro y Nikita Mazepin pegado a la trasera de su Prema, completando así el primer tercio de carrera. Los neumáticos pasaban a ser la máxima preocupación para todos los pilotos, sabiendo todos que la acción principal llegaría en los compases finales de carrera. El británico Callum Ilott era el encargado de dar vida a la prueba, remontando posiciones con el paso de los giros a través de un grupo que seguía centrado en conservar las gomas duras montadas al inicio de la prueba. Los demás pilotos con parada completada también mostraban un rendimiento superior, viéndose distintos cambios de posición en la parte central del grupo.
Y así alcanzábamos la parte final de carrera, momento en el que llegaban las paradas en boxes del segundo grupo de pilotos, siendo el alemán Mick Schumacher el primero en pasar por los garajes para realizar el cambio de gomas con 10 vueltas restantes. Robert Shwartzman y Guanyu Zhou retrasaban más su paso por el pit-lane, hasta la vuelta 21, mientras que Nikita Mazepin, líder hasta ese momento, realizaba su parada en la vuelta 22.
A partir de aquí, los coches con goma nueva empezaban una carrera al sprint por la victoria, empezando todos a remontar tiempo con una cierta facilidad. Sin embargo, el ritmo de los pilotos con goma blanda poco podían hacer ante la ventaja obtenida por un Callum Ilott que se encaminaba hacia la victoria sin mayor presión. Christian Lundgaard, quien rodaba segundo, a punto estaba de perder el coche en su intento de cazar a Ilott, aunque finalmente conservaría la posición de plata. Con un top2 casi decidido, la acción recaía no solo en la lucha por el último escalón del podio, sino que también en las última plazas de la zona de puntos, aunque finalmente las posiciones de podio no variarían pese a todo.



