Button alienta a Aston Martin: «El gran salto llega cuando menos te lo esperas»
19ª posición para Fernando Alonso en el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1 de este fin de semana. Un resultado que significa la última posición destacada en comparación al resto de pilotos que han acabado la carrera y que demuestra la situación tan dantesca que Aston Martin atraviesa en la actualidad. Sin embargo, esta situación podría tener fin tras este fin de semana.
Y es que en Hungría, Aston Martin comenzará a introducir las novedades en el AMR26 que harán del monoplaza un coche completamente diferente. Meses de trabajo y desarrollo de soluciones tras 11 carreras de sufrimiento en pista y en las que Aston Martin tiene grandes esperanzas. Jenson Button, embajador de Aston Martin, ha querido alentar al equipo en sus últimas declaraciones y admite que él en el pasado ha vivido una situación similar a la que está viviendo actualmente Aston Martin y asegura que en el momento que menos te lo esperas, llega el gran salto.
«En 2006, ya había subido al podio en numerosas ocasiones, lo suficientemente cerca como para saborear la victoria, pero nunca había llegado a subir al escalón más alto. Empiezas a preguntarte si alguna vez va a suceder. Es una sensación que todos los pilotos —y todos los equipos que persiguen ese gran avance— conocen de sobra. Entonces, a veces, todo encaja a la perfección. En mi caso, ocurrió en unas circunstancias extraordinarias en el Gran Premio de Hungría de 2006», comenta Jenson Button.
«Hay que seguir creyendo y seguir trabajando duro. Es algo que veo ahora mismo en Aston Martin. Puede que ahora mismo parezca muy lejano, pero yo ya he pasado por eso. A veces, el gran salto llega cuando menos te lo esperas. Cada actualización, cada pequeño paso adelante, da al equipo entero una renovada confianza. El progreso en la Fórmula 1 rara vez es espectacular. La mayoría de las veces se construye poco a poco, a lo largo de meses y años, hasta que de repente la gente empieza a hablar de un ‘éxito de la noche a la mañana’. He visto lo rápido que puede cambiar el impulso. En 2006, Hungría me pareció el punto de inflexión. Hasta entonces, había sido una temporada frustrante, pero tras aquella primera victoria, no volví a quedar fuera de los cinco primeros en lo que restaba de año», añade.



