Bob Bell: «El motor y el chasis Renault están estrechamente relacionados»
Pequeños pasos, finalmente llevan al protagonista a lograr sus objetivos por muy complicada que sea la tarea. Esta filosofía es la que podemos aplicar a Renault desde su regreso a la Fórmula 1 en 2016 tras adquirir Lotus. El equipo francés ha sido uno de los que más, sino el que más, ha evolucionado de forma más eficiente y regular. Aunque las mejoras no sean muy radicales, paso a paso, los de Enstone avanzan lugares en la parrilla, persiguiendo el objetivo de ser campeones del mundo.
Una de las nuevas mejoras del RS18 se encuentra en la parte trasera del monoplaza, concretamente en la zona del escape. En Renault han decidido elevar el perfil del escape para aprovechar la expulsión de gases calientes para optimizar el funcionamiento del alerón trasero; en otras palabras, recuperar el aire que sale del escape y llevarlo hacia el alerón trasero, produciendo carga aerodinámica. Este concepto se puede asemejar al de los famosos escapes soplados de Red Bull.
Bob Bell, director técnico de Renault, destaca este aspecto, y reconoce que han tratado de aprovecharse en los límites que permite el reglamento. Desde la prohibición de los escapes soplados, cada equipo ha buscado su propia manera de rascar tiempo.
«No es ningún secreto que nos estamos beneficiando del escape en el alerón trasero. Decidimos este año poner el escape tan alto como lo permiten las regulaciones, para ganar más carga. Eso es una pequeña ganancia, muy lejos de lo que hemos visto en el momento de los difusores soplados. Varios equipos han desarrollado su propia solución en esta área», explica a ‘F1i’.
Que Renault sea equipo fabricante y tenga su propia escudería, le da cierta ventaja sobre el resto, y es por eso que según Bell, en Enstone están tratando de hacer trabajar conjuntamente tanto al chasis como al motor. En los años de los escapes soplados, el motor seguía emitiendo gases aunque el piloto no estuviese pisando el acelerador, para ganar carga en las curvas; algo como esto podría ser lo utilizado por Renault en 2018.
«Somos un equipo de fábrica y tenemos a Viry-Châtillon y Enstone trabajando juntos. El motor y el chasis están estrechamente relacionados. Trabajamos juntos para aprovechar al máximo todo lo que hace el reglamento técnico», finaliza.

