BMW se interesa por volver al Mundial de Resistencia
BMW ha puesto su mirada en el WEC, no con interés en crear un LMP1 o un prototipo elegible para el box 56, sino para crear un BMW bajo normativa GTE Pro para poder competir en el Mundial de Resistencia. Actualmente, el fabricante alemán está estudiando la posibilidad de diseñar una versión que esté homologada por la FIA y el ACO, con el fin de complementar su programa deportivo con el nuevo BMW M6 GTLM, que compite en el IMSA WeatherTech SportsCar Championship.
El BMW M6 GTLM ya tiene un mercado concreto, que cumple perfectamente con los intereses en Estados Unidos, igual que el BMW M4 DTM también es el un producto perfecto para competir en la categoría alemana por definición. Sin embargo, la marca alemana estaría buscando un producto más global, ya que el BMW M6 GT3 derivado de la versión GTLM y que compite en manos privadas en las Blancpain GT Series no cumple con las expectativas de BMW en términos de repercusión mediática, amén de ser ocultado por algunos de sus rivales.
La última vez que BMW compitió en GTE-Pro fue en la temporada 2011 de la International Le Mans Cup, cuando puso en competición dos BMW M3 GT2. Desde entonces, el posible regreso de la marca a las 24 horas de Le Mans ha sido un tema que se ha tocado mucho, y dadas las necesidades que tiene BMW crear un BMW M6 GTE puede ser la solución perfecta para un programa en el Mundial de Resistencia, un campeonato que valoran de forma muy positiva por la exposición mediática a todos los niveles.
La evolución del BMW M6 GTE no significa que la marca vaya a olvidar el resto de programas deportivos vigentes, y haciendo referencia a esto, Marquardt ha confirmado la continuidad del proyecto en torno al BMW M6 GTLM del IMSA WeatherTech SportsCar Champions durante la temporada 2017, pensando en una evolución del mismo de cara a 2018. En el aspecto del WEC, BMW deberá decidir la base de su proyecto. Lo más lógico, sería apostar por el BMW M6, aunque la opción del BMW M5 aún es una posibilidad.