BMW M Motorsport vuelve a negarse a entrar en la Fórmula 1
En la temporada 2026, la Fórmula 1 ha recibido a nuevos fabricantes que permite que la categoría reina cuente con nada más y nada menos que una buena cantidad de fabricante de motores y que hace a la categoría tener un buen futuro por delante. Muchas son las marcas y estructuras privadas que están interesadas en formar parte de la Fórmula 1, sin embargo, también hay otras que no están de acuerdo con el rumbo que ha tomado la categoría.
La creciente popularidad de la Fórmula 1 aunado al ingreso de Audi y Cadillac, además del regreso oficial de Honda y el interés de BYD. Pero en el lado de BMW no están interesados en la Fórmula 1, categoría en la que ya tuvieron su importancia con equipos como Williams, en el que fueron motoristas y Sauber, con el que se aliaron para desarrollar su propio equipo de fábrica. Y es que no es la primera ocasión que desde BMW M Motorsport fijan posición con respecto a un retorno a la Fórmula 1, cada vez que se presenta un cambio de reglamento en cuanto a motores siempre hay alguien que pregunta al fabricante sobre la posibilidad de volver, y en esta ocasión Frank van Meel, CEO de BMW M, respondió que no están interesados porque la estrategia de la división deportiva es desarrollar tecnología próxima a los coches de producción en serie, ya superaron la época de los experimentos y de conceptos que no estaban en sintonía con aquello que le venden a su clientela, por ello desde hace varios años solamente apuestan por lo que pueden comercializar para que de esta forma el que compra un BMW se sienta identificado con lo que observa en pista.
«La respuesta es no. Estamos tratando de estar lo más cerca de nuestros productos de serie en todo lo que hacemos. Esta es la razón por la que estamos felices de competir con coches como el M4 GT4 y GT3, con los mismos motores utilizados en nuestros modelos de producción. Desde un punto de vista tecnológico, no creemos que [la Fórmula 1] nos va a permitir alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto», comenta Frank van Meel.



