Aston Martin reconoce su desastre en México y entiende el enfado de Alonso
Fernando Alonso terminó la carrera del Gran Premio de México con un abandono por problemas con los frenos de su monoplaza que le han hecho terminar antes de tiempo. Un abandono que al asturiano no le afectó demasiado porque era consciente de que no estaban luchando por grandes cosas, y que se ha centrado en la refrigeración de los frenos de su monoplaza que no ha sido la adecuada en el Autódromo Hermanos Rodríguez y le obligó a abandonar.
Pero este abandono fue la clara evidencia de que el Autódromo Hermanos Rodríguez volvió a ser un muro para Aston Martin. Lo sabían antes de aterrizar en México, lo confirmaron en los libres y lo sufrieron el domingo. Fernando Alonso intentó otra de esas salidas marca de la casa, agresiva, de las que levantan al público, pero ni siquiera su instinto pudo cambiar el guion: un AMR25 sin aire, sin agarre y sin ritmo en el peor circuito posible para su filosofía de coche. Una situación realmente decepcionante que no oculta un equipo Aston Martin que reconoce su desastre.
«No hemos ofrecido una buena actuación en México en tres años. Es un circuito de baja velocidad, poco agarre y mucha altitud… todavía no hemos entendido cómo rendir aquí. Rodamos muy cerca de Carlos, afectando la refrigeración y los neumáticos. Tuvimos problemas de temperatura y desgaste, y lo mejor era no arriesgar. Aunque en algunos aspectos fuimos mejores de lo que esperábamos, seguimos sin entender México», comenta Mike Krack.



